El ministro de Exteriores de Egipto, Badr Abdelatty, ha trasladado este lunes a su homólogo sudanés, Mohieldin Salem, el respaldo de El Cairo a la “unidad y soberanía” de Sudán, dejando claro su rechazo a cualquier intervención extranjera en la guerra que asola el país desde 2023.
“Hablé con el ministro de Asuntos Exteriores de Sudán sobre las relaciones bilaterales y la situación en el país, haciendo hincapié en el apoyo de Egipto a su unidad, soberanía y a una solución política sin injerencias externas”, ha afirmado en un mensaje difundido en redes sociales sobre la reunión mantenida con Salem en El Cairo.
Durante el encuentro, ambos responsables también abordaron la cooperación en materia de recursos hídricos, con especial atención al río Nilo, y subrayaron la necesidad de preservar sus derechos sobre el agua y de oponerse a decisiones unilaterales en este ámbito.
En este marco, los dos países firmaron un memorando de entendimiento sobre desarrollo del agua, “que abarca la rehabilitación de instalaciones, la protección contra inundaciones y la captación de agua de lluvia”, según ha detallado el Ministerio de Exteriores egipcio.
Paralelamente, el Ejército sudanés ha acusado en reiteradas ocasiones a Emiratos Árabes Unidos de proporcionar armamento y apoyo militar directo a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), el grupo paramilitar enfrentado a las autoridades de Jartum en el conflicto civil iniciado en abril de 2023 tras el fracaso de su integración en las Fuerzas Armadas.
Desde entonces, el Gobierno sudanés denuncia de forma continuada el respaldo exterior que recibirían las RSF por parte de Emiratos y de otros países como Chad o Kenia.
Sudán ha advertido además sobre el flujo de armas y mercenarios hacia el país, señalando a diversos actores implicados en estas redes y asegurando que las RSF incorporan a combatientes procedentes de otras regiones del continente africano e incluso de Colombia y Bolivia.