El veterano Congreso Nacional Africano (ANC, por sus siglas en inglés) ha vuelto a ser la fuerza más votada en las elecciones regionales y municipales celebradas el pasado miércoles en Sudáfrica, con un 30,76% de los sufragios. Sin embargo, este porcentaje supone el peor registro del partido desde la instauración de la democracia en el país.
En los anteriores comicios locales de 2021, el ANC alcanzó un 46% de los votos y en 2006 llegó al 64,82% de apoyo. Esta caída continuada se refleja en el mapa de poder territorial: ahora solo conservará la mayoría absoluta en una de las nueve provincias sudafricanas, Limpopo, frente a las seis en las que dominaba tras las elecciones de 2021.
En el plano municipal, el retroceso también es evidente. El ANC únicamente controlará con mayoría absoluta dos de las ocho grandes ciudades del país, muy por debajo de las seis que gobernaba tras la última cita local. La participación ha sido del 52,29%, un dato algo mejor que el 45,9% registrado en 2021.
La Alianza Democrática se consolida como segunda fuerza con un 24,64% de los votos y se hace con la mayoría absoluta en Ciudad del Cabo. El partido MK, liderado por el expresidente Jacob Zuma, irrumpe como tercera opción con un 9,76% de apoyo y se impone en Durban. Por su parte, los Luchadores por la Libertad Económica (EFF) de Julius Malema quedan como cuarta fuerza política con un 6,22% de respaldo.
“Ha sido un resultado muy catastrófico para el ANC”, ha admitido el secretario general del partido, Fikile Mbalula. “Sabíamos que había un desastre en ciernes. Estamos mirándolo. Hemos ido a elecciones con el coste de la vida de nuestra gente muy alto. La clase media ha dejado al ANC en gran número”, ha señalado, aludiendo al desgaste acumulado entre su electorado tradicional.
También ha dado la cara el presidente sudafricano y líder del ANC, Cyril Ramaphosa. “Aceptamos la voluntad de la gente, por muy preocupante que sea. Aceptamos que así es como ha hablado la gente de Sudáfrica, en nuestros pueblos, en nuestras ciudades, en nuestras zonas urbanas. Este es su veredicto y lo aceptamos con humildad. Es una caída preocupante, así es como la califico”, ha manifestado, asumiendo el revés en las urnas.
El revés en estas elecciones llega después de que en 2024 el ANC perdiera la mayoría absoluta en el Parlamento nacional, lo que le obligó a formar un Ejecutivo de coalición con varias formaciones dentro del denominado Gobierno de Unidad Nacional, un escenario que ahora podría reproducirse en distintas provincias y municipios.