El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha dado luz verde este lunes a una resolución de condena por el repunte de la violencia atribuida a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) en la ciudad sudanesa de El Obeid, en la región central de Kordofán. La medida contempla además la puesta en marcha de una investigación sobre los abusos cometidos por este grupo paramilitar en el marco de su reciente ofensiva en la zona.
El texto ha salido adelante en una sesión de urgencia convocada para analizar la situación de Derechos Humanos en El Obeid, después de que el 29 de junio Alemania, Irlanda, Países Bajos, Noruega y Reino Unido registraran una petición formal reclamando “acciones” ante “la amenaza de una potencial escalada sobre el terreno”.
El debate se ha celebrado tres días después de que el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, advirtiera del peligro de “otra catástrofe” en Sudán por una posible ofensiva a gran escala contra El Obeid, sometida desde hace un año y medio a “condiciones similares a un cerco” y en riesgo de sufrir atrocidades como las ocurridas en octubre de 2025 en El Fasher, Darfur.
“Las señales que llegan desde El Obeid son claras e inequívocas: otra catástrofe de Derechos Humanos se está desarrollando en Sudán, esta vez en la capital del estratégico estado de Kordofán Norte”, dijo Turk, quien resaltó que “la comunidad internacional no puede permitir que se repitan las atrocidades generalizadas que tuvieron lugar el año pasado en el campamento de desplazados de Zamzam y en El Fasher, Darfur Norte”.
El responsable de Derechos Humanos de la ONU recordó que su oficina calcula que al menos 6.000 personas fueron asesinadas “en solo tres días” tras la caída de El Fasher en manos de las RSF, dirigidas por Mohamed Hamdan Dagalo, conocido como 'Hemedti'. Subrayó que el grupo habría incurrido en crímenes de guerra y de lesa humanidad en la localidad, “incluidos asesinatos en masa, ejecuciones sumarias, violencia sexual y torturas”.
En paralelo, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha denunciado este lunes que, solo en la primera mitad de 2026, al menos 330 menores murieron o resultaron heridos por el conflicto en Sudán, con Darfur y Kordofán concentrando el mayor número de víctimas infantiles. El organismo ha señalado que la situación en torno a El Obeid es “especialmente alarmante”.
Según UNICEF, desde mayo los ataques con drones y otros tipos de armamento han provocado más de 35 víctimas infantiles en el estado de Kordofán, entre ellas al menos 18 menores fallecidos y más de 17 heridos. La edad de los afectados va desde los dos meses hasta los 17 años, y los ataques con drones representan el 60% de las víctimas.
“Los niños y niñas están atrapados en un ciclo implacable de violencia, desplazamiento y privaciones”, ha afirmado el representante de UNICEF en Sudán, Sheldon Yett, quien ha alertado de que “para muchos niños ya no queda ningún lugar seguro”, según un comunicado del organismo.
“Están muriendo y resultando heridos en sus hogares, en las carreteras, en los mercados y mientras intentan acceder a servicios esenciales como la educación y la atención sanitaria. La infancia nunca debe ser un objetivo. Sus vidas, sus derechos y su futuro deben estar protegidos”, ha lamentado.
UNICEF ha añadido que el temor constante a nuevos ataques incrementa el miedo, la ansiedad y el trauma que padecen los menores. Al mismo tiempo, ha recalcado que la guerra sigue exponiendo a la infancia a violaciones graves como el reclutamiento y uso de niños soldado, el secuestro, la violencia sexual y los ataques contra centros educativos y sanitarios.
El conflicto estalló en abril de 2023 por las profundas discrepancias sobre la integración de las RSF en el seno de las Fuerzas Armadas, lo que hizo descarrilar la transición abierta tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, ya deteriorada después de la asonada que expulsó del poder al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.