El antiguo máximo responsable del servicio de seguridad interior israelí, el Shin Bet, ha presentado una demanda por difamación contra el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, al que acusa de haber afirmado públicamente que conocía con antelación la posibilidad de un ataque contra territorio israelí horas antes de que se iniciara la ofensiva de las milicias palestinas del 7 de octubre de 2023.
Con esta acción judicial, Ronen Bar abre un nuevo capítulo en su prolongado pulso con Netanyahu, que culminó con su destitución en 2025 tras meses de choques internos. El entonces jefe del Shin Bet ya había responsabilizado en varias ocasiones al primer ministro de hacer caso omiso a sus reiteradas advertencias y atribuye los graves fallos de seguridad de aquella jornada al clima de temor que, según él, impone Netanyahu sobre sus subordinados, de quienes esperaba una “ilegítima expectación de lealtad” a su figura, lamentó Bar en marzo de ese año.
En la demanda, Bar detalla las actuaciones que él y el Shin Bet llevaron a cabo en las primeras horas del 7 de octubre ante la preocupación por un ataque inminente, así como un amplio listado de avisos que, sostiene, trasladó a Netanyahu en los meses anteriores al asalto del 7 de octubre.
Según el escrito, Netanyahu recibió hasta cuatro advertencias durante 2023 antes del día del ataque. El 14 de septiembre, apenas un mes antes y con la agencia ya en estado de alerta, Bar “recibió un mensaje inusual del enemigo” e informó de ello al primer ministro, sin aportar más precisiones.
La última alerta del jefe del Shin Bet a Netanyahu se habría producido el 1 de octubre, cuando le trasladó un incremento anómalo de la actividad de las milicias palestinas, de acuerdo con el texto de la demanda al que han tenido acceso varios medios israelíes.
Netanyahu rechaza las acusaciones y culpa a Bar de negligencia
El primer ministro israelí ha minimizado la relevancia de la querella por difamación y ha vuelto a cargar contra su antiguo jefe de seguridad, al que acusa de haberse comportado con negligencia durante todo este periodo.
“Ronen Bar, quien vio las señales indicativas en la noche del 7 de octubre y no me llamó, dice hoy que no tenía mi número de teléfono. Ronen, ¿estás hablando en serio?”, ha reprochado Netanyahu en sus redes sociales.
En el mismo mensaje, Netanyahu sostiene que Bar tenía acceso directo a una línea de emergencia. “Tenías mi número de teléfono rojo, y podrías haberte comunicado conmigo de inmediato, como hacen todos los jefes del aparato de seguridad y podrían haberme contactado en cuestión de minutos. Cuántas vidas podríamos haber salvado si solo hubieras llamado a tiempo”, le ha afeado el primer ministro.