Los jefes de Estado y de Gobierno del G7, que agrupa a las siete economías más avanzadas del planeta, han acordado este martes “aumentar la presión” sobre la “economía de guerra rusa” mediante un refuerzo de las sanciones dirigidas al petróleo y al gas de Moscú, al término de la cumbre celebrada en la localidad francesa de Évian-les-Vains.
“Nos comprometemos a aumentar la presión sobre la economía de guerra rusa”, han señalado en un comunicado conjunto difundido por el Elíseo, en el que detallan que intensificarán las sanciones “incluidas las dirigidas a los sectores del petróleo y el gas”.
Los líderes han considerado que este es “el momento adecuado para adoptar medidas adicionales”, en un contexto marcado por el anuncio del acuerdo provisional de paz entre Estados Unidos e Irán, que prevé la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, aunque por ahora se desconoce el contenido exacto del documento.
Al mismo tiempo, han reiterado su “apoyo inquebrantable” a Ucrania en la defensa de su “libertad, soberanía e integridad territorial”, y han vuelto a expresar su “solidaridad” con la población ucraniana que, han lamentado, “sufre los ataques contra sus infraestructuras esenciales y su patrimonio cultural”.
“Felicitamos a Ucrania por su resiliencia y los avances logrados en el campo de batalla en los últimos meses”, han subrayado, remarcando que han decidido “aumentar el suministro de capacidades de defensa aérea, sistemas e interceptores adicionales, así como capacidades de largo alcance”. Además, han añadido que están “dispuestos a considerar” la concesión a Kiev de licencias que faciliten incrementar su producción militar.
En paralelo, tras subrayar la “importancia” de la “resiliencia energética”, los mandatarios del G7 han adelantado que ofrecerán “más apoyo” para que Ucrania “pueda superar el próximo invierno”.
A la reunión del G7 ha acudido también el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, que ha mantenido un encuentro bilateral con su homólogo estadounidense, Donald Trump, y llegó a pedir a los socios del grupo que cursaran una invitación al presidente ruso, Vladimir Putin, con el objetivo de aprovechar la presencia de todos los actores implicados en una eventual negociación de paz.