El G7 urge a Irán a cortar su apoyo militar a los hutíes en Yemen

El G7 reclama a Irán que deje de armar a los hutíes y alerta de que la crisis en Yemen amenaza la seguridad regional, el comercio y la energía mundial.

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Cumbre del G7 en Evian, Haute-Savoie, Francia (archivo) Pierre Teyssot / Zuma Press / Europa Press

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Los ministros de Exteriores del G7 han advertido de las graves repercusiones que la actual crisis en Yemen puede acarrear para la seguridad regional, el abastecimiento energético y el comercio global. En este contexto, han reclamado la paralización inmediata de las operaciones militares y de los ataques contra buques civiles, al tiempo que exigen a Irán que deje de colaborar con los rebeldes hutíes.

En una declaración conjunta, los jefes de la diplomacia de Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos han descrito la situación en Yemen como “amenaza inaceptable para la estabilidad y la seguridad regionales, así como para la seguridad energética mundial” y han reclamado a los hutíes que “cesen inmediatamente” todas sus amenazas y ataques contra la navegación comercial civil y que “regresen de buena fe al proceso político”.

Con este objetivo, han urgido a las autoridades iraníes a “pongan fin al suministro de armas y al apoyo que prestan a los hutíes”, subrayando que ese respaldo al movimiento insurgente vulnera las resoluciones 1747, 2140 y 2216 del Consejo de Seguridad de la ONU.

“Sus reprobables acciones constituyen un peligroso patrón de escalada que amenaza con agravar aún más el conflicto, socavar el comercio internacional y generar inestabilidad económica mundial”, han alertado en referencia al papel atribuido a Teherán.

Al mismo tiempo, los ministros han remarcado la importancia de proteger de forma sostenida la seguridad de las principales rutas marítimas y la libertad de navegación a escala internacional. Según han indicado, se trata de impedir interrupciones prolongadas en las cadenas de suministro mundiales, en particular en sectores clave como la energía, los fertilizantes y los alimentos.

“Serían muy perjudiciales para las economías y las poblaciones vulnerables de la región y de otros lugares”, han señalado, antes de reafirmar que seguirán “apoyando al Gobierno legítimo de Yemen” y de subrayar su “firme compromiso con la unidad, la soberanía, la independencia y la integridad territorial de Yemen”.

El pronunciamiento se produce en un momento de fuerte escalada, tanto en el frente interno entre los hutíes y las fuerzas del Gobierno reconocido internacionalmente, como en el plano externo entre la insurgencia yemení y la coalición encabezada por Riad. La tensión se ha intensificado después de que la milicia hutí anunciara un bloqueo marítimo tras denunciar ataques saudíes contra sus posiciones.

A este escenario se añade la ofensiva iniciada a comienzos de septiembre por los rebeldes en la costa occidental de Yemen, que les ha permitido controlar localidades estratégicas en torno al estrecho de Bab el Mandeb y ha provocado el desplazamiento de más de 100.000 personas, de acuerdo con los datos difundidos por Naciones Unidas.

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