El gobernador de la Región Metropolitana de Santiago de Chile, Claudio Orrego, ha defendido el impulso del desarrollo urbano como instrumento clave para combatir las desigualdades en las grandes urbes, subrayando que este enfoque exige “coraje político y principios” para dirigir más recursos hacia los territorios con mayores carencias.
Así lo ha manifestado durante su intervención en el congreso World in Progress (WIP), organizado por PRISA y celebrado en el Palau de Congressos de Catalunya, en Barcelona, en una conversación con la consellera de Economía y Finanzas de la Generalitat, Alícia Romero.
Orrego ha recalcado que Santiago de Chile no aspira a posicionarse en el escenario internacional únicamente a través de la rebaja de costes e impuestos, sino mediante la creación de un “espacio donde haya cohesión social, estabilidad política, respeto al derecho y, sobre todo, calidad de vida”.
Ha apuntado que actualmente predomina una economía fuertemente vinculada al conocimiento y que la población, en especial la más joven, prioriza instalarse en un lugar “donde sea atractivo vivir” más allá del salario o la presión fiscal, lo que, a su juicio, abre una ventana de oportunidad para las ciudades.
CIUDADES CON VOCACIÓN GLOBAL
“Hoy día, las ciudades que tienen vocación global, se preocupan tanto de los impuestos como de la infraestructura, de lo digital como de la cultura, del espacio público en que la gente vive”, ha señalado.
En esta misma línea, ha aludido al reto de la vivienda y ha defendido que no solo importa el volumen de nuevas promociones, sino también su calidad. Ha añadido que para afrontar este desafío “requiere un Estado que planifique y un sector privado que se someta a ciertas reglas básicas de calidad de vida”.
GOBERNANZA
Orrego ha insistido en que las grandes ciudades y las áreas metropolitanas precisan una gobernanza “completa” para abordar cuestiones como la gestión del turismo, el cambio climático o el ecosistema de innovación, entre otros ámbitos, algo que, a su entender, resulta inviable si se afronta únicamente municipio a municipio.
Ha indicado que Santiago se enfrenta a un “tremendo desafío de gobernanza y división compartida” y ha alertado de los problemas de ineficiencia que se generan por las dificultades de coordinación entre los distintos niveles administrativos.
CAPTACIÓN DE TALENTO
En cuanto a la captación de talento, ha señalado que ya no es un terreno donde compitan solo los Estados, sino también las propias ciudades, y ha identificado “cuatro dimensiones” esenciales para reforzar la competitividad: la estabilidad y el Estado de Derecho; la infraestructura física y digital; el capital humano y la cultura.
Respecto a la estabilidad institucional, ha apuntado que “quizás en Europa es bastante obvio y se da por sentado”, pero ha recalcado que constituye un activo de gran valor. Sobre la infraestructura, ha puesto en relieve la colaboración público-privada desarrollada en Chile y el progreso en digitalización, citando avances como la extensión de la cobertura 5G.
En relación con el capital humano, ha puesto en valor el papel de las universidades y centros de investigación radicados en la ciudad. Finalmente, ha subrayado la relevancia de la cultura: “Tenemos una combinación de geografía con la cordillera de los Andes, de nuestro vino y de nuestros poetas que ha hecho que muchas personas lleguen y se vengan a vivir a Chile, a invertir o a trabajar precisamente por algo que es más intangible”, ha expresado.