El Gobierno de Francia ha logrado este lunes superar una moción de censura impulsada por el grupo de los Ecologistas, que pretendía reprobar la gestión del Ejecutivo de Sebastian Lecornu ante la ola de calor registrada en el mes de junio.
La iniciativa solo ha recabado el apoyo de 132 diputados, una cifra muy alejada de los 289 votos necesarios para derribar al Gobierno francés. El actual Ejecutivo ya había resistido varias mociones en los últimos años, aunque el entonces primer ministro Michel Barnier sí perdió una a finales de 2024, lo que supuso su destitución.
En esta ocasión, la propuesta de los 'verdes' contaba con el respaldo de la formación izquierdista La Francia Insumisa (LFI), pero no ha conseguido el apoyo de Agrupación Nacional, liderada por Marine Le Pen, ni del Partido Socialista. Esto se ha producido pese a que su primer secretario, Oliver Fauré, había asegurado este mismo lunes que los socialistas se sumarían a la censura contra el Ejecutivo de Lecornu.
El primer ministro francés ha cargado contra la moción, al considerar que pretendía "instrumentalizar a las víctimas de la ola de calor" y ha reprochado que se haya construido sobre datos aún provisionales, en los que se habrían incluido como fallecimientos muertes de distinta naturaleza.
"Acusar al Gobierno de tener muertos sobre su conciencia no es una advertencia. Es una falta", ha señalado. "Se puede cuestionar la acción del Gobierno sin instrumentalizar a las víctimas. Se puede pedir más sin afirmar que nunca se ha hecho nada", ha agregado, subrayando que existen cuestiones "concretas y legítimas" sobre cómo adaptar Francia al cambio climático sin convertirlas en un arma partidista.
En esta línea, Lecornu ha acusado a los promotores de la moción de querer "poner a prueba el equilibrio de fuerzas dentro de la izquierda, presionar a sus distintas corrientes y repartir certificados de oposición de cara a las elecciones presidenciales", según ha publicado el diario francés 'Le Monde'.
La falta de apoyos hacía inviable que la moción saliera adelante, pero el debate ha provocado fricciones internas en el socialismo, después de que los diputados se desmarcaran de la posición anunciada por su líder, que había prometido respaldar la censura como "una advertencia clara" al Gobierno por su "inacción climática".
"Compartimos (...) la indignación por la inacción climática de Emmanuel Macron, pero los franceses esperan soluciones, más que entrar en una crisis política sobre este asunto", ha señalado el grupo socialista en un comunicado difundido antes de la votación en la Asamblea Nacional francesa.