Un grupo de expertos de Naciones Unidas ha lanzado este martes una seria advertencia sobre la organización de celebraciones y eventos en Colonia Dignidad, en Chile, un enclave fundado por un exsuboficial nazi que funcionó como centro de detención, tortura y desaparición durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). Por ello, han reclamado al Ejecutivo de José Antonio Kast que adopte medidas para impedir que este espacio se transforme en un lugar de ocio o reclamo turístico.
“Hemos tenido conocimiento de la celebración de bodas y festejos Villa Baviera, antiguo recinto de Colonia Dignidad. Cualquier uso del lugar debe respetar la dignidad de las víctimas y sus familiares, y contribuir a la verdad, la memoria y las garantías de no repetición, en lugar de socavarlas”, han indicado en un comunicado, en el que recuerdan que en este recinto permanecen los restos de víctimas que fueron “enterrados, exhumados e incinerados”.
Los expertos se han declarado “consternados” por el hecho de que Colonia Dignidad, donde también se perpetraron abusos sexuales y ejecuciones sumarias, esté siendo utilizada para este tipo de actos. Han subrayado además que las autoridades chilenas habían contemplado su expropiación, pero el actual Gobierno decidió detener ese trámite alegando los altos costes presupuestarios heredados del Ejecutivo anterior de Gabriel Boric.
Ante el anuncio de nuevas actividades en las próximas semanas, han instado a las autoridades de Chile a “adopten las medidas necesarias para evitar la revictimización y preservar las pruebas pertinentes”. “Colonia Dignidad es un lugar donde se perpetraron algunas de las violaciones más graves de Derechos Humanos en la historia de Chile. No puede tratarse simplemente como un lugar turístico o de entretenimiento”, han remarcado.
En el mismo comunicado, los expertos mencionan la creación de una “comisión mixta chileno-alemana” destinada a abordar las cuestiones de memoria histórica vinculadas a la Sociedad Benefactora y Educacional Colonia Dignidad, teniendo en cuenta el papel de su líder, el exmilitar nazi Paul Schafer, en la comisión de actos violentos contra el Gobierno de Salvador Allende y su colaboración con los preparativos del golpe de Estado de 1973.
“La memorialización es un proceso a largo plazo que tiene éxito cuando las autoridades públicas acogen perspectivas diversas y colaboran de manera cercana con la sociedad civil para fomentar la participación, el diálogo y la apropiación colectiva de estos espacios. Estos lugares ofrecen a la sociedad la oportunidad de reflexionar sobre las causas y las consecuencias de la violencia del pasado, así como sobre las responsabilidades por las violaciones cometidas”, han añadido.
Schafer, que escapó de Alemania tras ser acusado de abusos sexuales contra menores en un orfanato en Siegburg, se asentó en la comuna de Parral, a unos 380 kilómetros al sur de Santiago, donde fundó Colonia Dignidad a comienzos de los años 60. Más tarde la convirtió en un enclave clave de la represión del régimen de Pinochet entre 1973 y 1978. Fue detenido cinco años antes de su muerte y condenado a 30 años de cárcel por violación, tortura, asesinato y tenencia ilegal de armas, falleciendo en prisión en 2010.
Tras el fin de la dictadura, el Gobierno de Patricio Aylwin trató de disolver la colonia por decreto en 1991, después de descubrirse fosas comunes y un importante arsenal de armas, y llegó a describirla como un “Estado dentro del Estado”.
En la actualidad, en el asentamiento, rebautizado como Villa Baviera, residen alrededor de 300 personas. Muchos se opusieron al proceso de expropiación impulsado por Boric. En este espacio conviven colonos alemanes -varios de ellos antiguos víctimas de Schafer- y visitantes, desde que el lugar se transformó en un resort con restaurante, hotel y un gran lago como principal atractivo.