Las autoridades de Ghana han informado este martes de que la visita programada del presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, quedará en suspenso hasta que disminuya la tensión generada por los episodios de violencia xenófoba registrados en Sudáfrica contra migrantes procedentes de países vecinos, una situación que, según Acra, amenaza con empañar el viaje.
El ministro de Comunicación y portavoz del Gobierno ghanés, Felix Kwakye Ofosu, ha explicado en una entrevista con la emisora Joy que “Dada la naturaleza de los recientes ataques, es probable que estos eclipsen los temas tan importantes que habría que debatir durante dicha visita. Por eso creemos que, cuando la situación se calme y la cuestión de los ataques xenófobos ya no se cierna sobre esos debates, será el momento adecuado para llevar a cabo la visita”.
En este contexto, ha subrayado que el vínculo diplomático con Pretoria continúa siendo “cordial”, si bien ha admitido que el Ejecutivo se ha visto obligado a adoptar decisiones específicas para “proteger a sus ciudadanos de los ataques”.
El portavoz ha detallado que “Por ello, hemos organizado el regreso de varios de ellos al país y continúan los preparativos para repatriar a más. Más allá de eso, no creemos que nuestras relaciones se hayan visto perjudicadas”, en referencia a los dispositivos de retorno impulsados por los gobiernos implicados.
Aun así, Kwakye Ofosu ha dejado claro que los disturbios de carácter racista en Sudáfrica en las últimas semanas han generado fricciones. “Consideramos que el Gobierno sudafricano podría haber hecho más para garantizar la seguridad y la protección de los ghaneses en particular, y de los demás ciudadanos extranjeros que residen en Sudáfrica en general”, ha señalado.
Las protestas que reclaman la expulsión de inmigrantes en situación irregular han deteriorado las relaciones de Pretoria con varios países del continente. Como consecuencia, estados como Nigeria, Uganda y Kenia, entre otros, han procedido a evacuar a cientos de sus nacionales desde territorio sudafricano.