El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, mantuvo en las últimas horas en Nueva York una reunión con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, centrada en la coyuntura política y económica del país y en el rumbo “hacia una democracia plena” tras la captura en enero del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, en una operación militar de Estados Unidos que provocó más de un centenar de fallecidos en Caracas.
Según la Secretaría General de Naciones Unidas, “ambos abordaron las reformas económicas en curso, la reestructuración de la deuda, las iniciativas de diálogo, la cooperación entre la ONU y Venezuela, incluido en materia de derechos humanos, así como el camino hacia una democracia plena”, al tiempo que ha destacado que durante la cita Guterres “expresó su solidaridad con el pueblo venezolano” por los devastadores terremotos registrados en junio.
Rodríguez, por su parte, subrayó que “Venezuela llega a Naciones Unidas con la mirada puesta en el destino común de la humanidad: la paz, la estabilidad y el desarrollo”, y resaltó que el encuentro con el secretario general le permitió “conversar sobre los grandes desafíos que enfrenta el mundo y la importancia de fortalecer el multilateralismo, la cooperación y el entendimiento entre las naciones”.
La presidenta encargada añadió que “reafirmé la voluntad de seguir construyendo caminos de diálogo y cooperación, en favor de la paz y el bienestar de nuestros pueblos”, y recordó que su objetivo, tras aterrizar el lunes en Nueva York, es “llevar la voz de Venezuela” a la 81º Asamblea General de Naciones Unidas, cuyos debates se inician este martes.
Durante su estancia en Estados Unidos, está contemplado que Rodríguez mantenga una conversación informal con el presidente estadounidense, Donald Trump, al margen de la asamblea, de acuerdo con fuentes del Gobierno de Washington. Se trataría del primer encuentro entre dirigentes de ambos países desde la reunión celebrada en 2015 entre Maduro y el entonces presidente de la Casa Blanca, Barack Obama.
Estados Unidos y Venezuela reanudaron sus lazos diplomáticos el pasado mes de marzo, después de siete años de ruptura y pocos meses tras la operación del Ejército estadounidense para capturar a Maduro, que permanece encarcelado junto a su esposa, Cilia Flores, en una prisión de Nueva York a la espera de la celebración del juicio en su contra.