El líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, ha formalizado este miércoles su aspiración a ponerse al frente de este órgano legislativo, después de que su partido haya asegurado el control de la cámara baja estadounidense con 237 escaños tras las elecciones de medio mandato celebradas el día anterior.
El congresista por Nueva York ha comunicado su decisión en una carta remitida a sus compañeros del Partido Demócrata, a la que ha tenido acceso la cadena NBC, y en la que ya adelanta algunas de las líneas maestras de su proyecto político.
Jeffries, que está en disposición de convertirse en el primer afroamericano en ocupar este puesto en la historia del Congreso, ha marcado tres ejes prioritarios: el coste de la vida, la rendición de cuentas del presidente Donald Trump y los "valores estadounidenses", que ha definido como "libertad y justicia para todos, igualdad de protección ante la ley, el derecho irrestricto al voto en una democracia representativa y nuestro legado como nación de inmigrantes".
"Los demócratas de la Cámara de Representantes deben actuar para revertir los recortes a Medicaid, restablecer la financiación del SNAP --en referencia al Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria--, (...) erradicar los aranceles de Trump y detener la imprudente guerra de elección en Irán", ha sostenido Jeffries, celebrando al mismo tiempo que "la era del extremismo de MAGA está llegando a su fin de forma estrepitosa".
"Contra todo pronóstico, los demócratas de la Cámara de Representantes obtuvieron éxitos constantes mientras estaban en minoría. Ahora debemos llevar a cabo el cambio radical que el pueblo estadounidense exige desde la mayoría", ha enfatizado en su misiva.
En enero, una vez que el nuevo Congreso tome posesión, la Cámara de Representantes someterá a votación la candidatura de Jeffries y la de cualquier otro demócrata que decida competir por el cargo, aunque por ahora ningún otro miembro del partido ha manifestado públicamente su intención de disputarle el liderazgo.
Estas elecciones de mitad de mandato han supuesto un serio revés para el Partido Republicano, después de que los demócratas hayan logrado los escenarios más favorables, consolidando el dominio de las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos y cosechando victorias históricas en varias contiendas a gobernador en estados como Texas, Ohío o Georgia.