La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha subrayado este martes que la UE debe preparar con sumo cuidado una eventual activación del Estatuto de Bloqueo, el instrumento comunitario diseñado para neutralizar el impacto de sanciones de países terceros, ante las medidas anunciadas por Estados Unidos contra el Tribunal Penal Internacional (TPI), advirtiendo de que solo habrá “una oportunidad” para aplicarlo de forma correcta.
“Si utilizamos el Estatuto de Bloqueo, solo tendremos una oportunidad, una única oportunidad, de hacerlo bien”, ha indicado la jefa de la diplomacia europea durante un debate en el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia). Allí ha confirmado que ya se está analizando el uso de este mecanismo, aunque ha recalcado que cualquier decisión sobre su activación deberá estar “bien preparada”.
Kallas ha precisado que Bruselas mantiene “todas las opciones sobre la mesa” para proteger al tribunal frente a las sanciones de Washington, entre ellas el propio Estatuto de Bloqueo. No obstante, ha insistido en que la reacción europea no puede reducirse solo a esta herramienta y que la Unión debe estar lista para adoptar “todas las medidas necesarias” con el fin de salvaguardar los intereses de los operadores europeos dentro del mercado único.
En esta línea, ha remarcado que las sanciones anunciadas por la Administración estadounidense contra el TPI como institución aún no han entrado en vigor, por lo que ha instado a las compañías europeas a no adelantarse a su aplicación ni suspender los servicios que actualmente prestan al tribunal.
Asimismo, ha abogado por aprovechar el periodo transitorio de seis meses comunicado por la Administración Trump para intentar encauzar una solución diplomática a las “equivocadas” sanciones estadounidenses. Al mismo tiempo, ha celebrado que los Veintisiete se mantengan “unidos” en la respuesta frente a estas medidas.
La representante estonia ha alertado además de que las sanciones dirigidas contra el TPI como organismo ponen “en riesgo a todo el tribunal”, sobre todo por su posible impacto en los sistemas informáticos, los servicios bancarios y el pago de salarios a su plantilla. Ha añadido que la Corte ya está explorando alternativas en estos ámbitos con el objetivo de asegurar la continuidad de sus actividades.
ADVIERTE DE CONSECUENCIAS A LOS PAÍSES QUE ABANDONEN EL TPI
En paralelo, Kallas ha avisado de que los Estados que opten por abandonar el Estatuto de Roma, el tratado constitutivo del Tribunal Penal Internacional, deberán afrontar las consecuencias de esa decisión en su relación con la Unión Europea, en un contexto de creciente presión internacional sobre la institución.
“Debemos dejar muy, muy claro a nuestros socios que, si están siendo presionados para abandonar el Estatuto de Roma, su decisión de retirarse también tendrá consecuencias claras para sus relaciones con la Unión Europea”, ha manifestado.
Al respecto, ha señalado que las delegaciones diplomáticas de la UE en terceros países pueden desempeñar un papel clave a la hora de detectar posibles riesgos de retirada del tratado y tratar de persuadir a los gobiernos para que no den ese paso, mientras que Bruselas continuará trabajando con los Estados parte para reforzar el respaldo internacional al tribunal.
La jefa de la diplomacia europea ha recordado igualmente que la UE ha aportado 30 millones de euros al TPI en los últimos dos años para financiar reparaciones a las víctimas, fortalecer su capacidad investigadora y apoyar sus tareas, y ha avanzado que las instituciones comunitarias estudian nuevas fórmulas para aumentar ese apoyo.
“El TPI está siendo atacado precisamente en el momento en que más lo necesitamos. Una agresión que queda impune solo engendra nuevas agresiones”, ha defendido Kallas, que tiene previsto viajar esta semana a La Haya para reunirse con la presidencia del tribunal y abordar las posibles medidas adicionales de respaldo por parte de la Unión Europea.