El Ministerio de Salud de Kenia ha comunicado este viernes la detección de un tercer contagio de la variante Bundibugyo del virus del ébola en el país. Se trata de una mujer de 65 años, emparentada con los dos primeros pacientes identificados, que al igual que ellos permanece en cuarentena. Por el momento, las autoridades insisten en que no hay indicios de propagación del virus a nivel comunitario.
“La paciente, una mujer de 65 años, es contacto principal y familiar cercana del primer y segundo caso. Ha estado en cuarentena desde el 6 de octubre de 2026 y una vez que desarrolló fiebre, dolor de garganta y malestar, fue aislada y se recogieron muestras para su análisis”, ha explicado el Ministerio en un comunicado publicado en redes sociales.
“Desde entonces, ha sido trasladada a la Unidad de Enfermedades Infecciosas (UDI), donde recibe atención de apoyo de nuestros trabajadores de salud capacitados”, ha añadido.
El departamento sanitario keniano ha reiterado, como ya hizo días atrás tras la detección del segundo caso, que “el riesgo de contagio comunitario sigue siendo bajo porque no hay pruebas de este tipo de transmisión”.
“De los 130 contactos registrados, 127 (97,7 %) han sido localizados y se encuentran en cuarentena. Esta cifra supera el umbral de referencia mundial del 85 % necesario para romper la cadena de transmisión”, ha precisado el Ministerio.
En conjunto, las autoridades de Kenia han confirmado hasta ahora tres infecciones y un fallecimiento vinculados a esta cepa, la misma que afecta gravemente a la vecina República Democrática del Congo (RDC), donde se han contabilizado ya más de 4.500 muertos y 9.300 casos.