La Fiscalía antiterrorista francesa ha decidido hacerse cargo de la investigación por el tiroteo ocurrido el pasado lunes en un instituto de educación secundaria del sur del país, donde un alumno de 14 años hirió con un fusil de caza al director del centro y a una profesora.
El Ministerio Público ha informado este martes, a través de un comunicado, de que asume el procedimiento contra el menor, que inicialmente estaba en manos de la Fiscalía de Marsella. El cambio de competencias se produce tras un primer examen del material encontrado en las plataformas y dispositivos electrónicos del presunto tirador.
Según la Fiscalía Nacional Antiterrorista (PNAT, por sus siglas en francés), “Todo apunta a su probable pertenencia al movimiento 'True Crime Community' (TCC, por sus siglas en inglés), así como a que el acto delictivo cometido en su centro educativo se enmarcar en dicha ideología”.
La PNAT subraya además que la TCC es “un ecosistema de comunidades digitales que glorifica a los autores de matanzas masivas e incita, en ciertas formas, al recurso a la violencia extrema”, y confirma que asumirá en adelante las pesquisas sobre el estudiante, que continúa en detención preventiva.
El adolescente, matriculado en 3.º de educación secundaria en el instituto Joseph-Lakanal de la localidad de Aubagne, se enfrenta a acusaciones de “intento de asesinato en relación con una organización terrorista, asociación ilícita con fines terroristas para cometer delitos contra las personas e infracciones de la legislación sobre armas, en relación con una organización terrorista”.
De acuerdo con la cadena francesa BFMTV, durante su interrogatorio el joven de 14 años manifestó “arrepentimiento” y mencionó la “venganza” contra el personal del centro escolar.
Las autoridades locales detallan que el acusado entró en el instituto armado con un fusil de caza que llevaba oculto en una funda de guitarra y efectuó varios disparos, alcanzando al director del centro, de 57 años, y a una docente, de 37. Ambos fueron trasladados al hospital y su estado no reviste peligro para la vida.