La Policía de Albania disuelve con cañones de agua una protesta violenta ante la casa del primer ministro

La Policía albanesa usa cañones de agua y gases lacrimógenos para frenar una violenta protesta estudiantil y antigubernamental en Tirana.

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

2 minutos

Más leídas

Elecciones 29N · Encuestas

La media de las encuestas

Media a 7 de noviembre de 2026 · 11 institutos

  • PP31,0 %
  • PSOE26,2 %
  • Vox19,5 %
  • Frente Amplio6,6 %
  • ERC2,4 %
  • SALF2,2 %
  • Podemos2,1 %
01020304050ene 2024jul 2024ene 2025jul 2025ene 2026jul 2026

Media del último estudio de cada instituto en 30 días y su evolución semanal desde el 23J. Partidos con al menos un 2 %.

Todas las encuestas

Elecciones generales del 29 de noviembre · Demócrata

La Policía de Albania ha recurrido a cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes antigubernamentales que este sábado han protagonizado nuevos choques violentos en Tirana, la capital del país. La jornada ha estado marcada por el lanzamiento de piedras, cócteles molotov y material pirotécnico contra las fuerzas de seguridad y edificios oficiales, así como en las cercanías de la residencia del primer ministro, Edi Rama.

Las movilizaciones arrancaron frente al Ministerio de Educación, donde estudiantes exigían la dimisión de Rama, mejoras en el sistema educativo y unas condiciones de vida más dignas. Después, la protesta se trasladó al bulevar de los Mártires de la Nación y a los alrededores de la sede del Ejecutivo, escenario de los incidentes más graves.

La actuación de los agentes permitió despejar el principal foco de tensión, desde la Oficina del Primer Ministro hasta el puente del Lana. Una vez dispersada la multitud, la Policía reforzó el despliegue con más efectivos y dos vehículos cisterna adicionales para impedir nuevas concentraciones y asegurar el control de la arteria principal.

Durante los disturbios, varios participantes, algunos de ellos encapuchados, lanzaron objetos contundentes y artefactos incendiarios contra el cordón policial. Aun así, las fuerzas de seguridad mantuvieron el uso de agua a presión como respuesta prioritaria para frenar los ataques y sofocar los focos de fuego, según ha informado la radiotelevisión pública albanesa (RTSH).

DISCREPANCIAS ENTRE MANIFESTANTES Y LA OPOSICIÓN

La jornada ha estado igualmente marcada por las tensiones entre los estudiantes y el opositor Partido Democrático (PD). Representantes de esta formación intentaron integrarse en la marcha estudiantil tras desplazarse desde la sede del Gobierno hasta el Ministerio de Educación, pero los jóvenes rechazaron su participación y reclamaron que se respetara la independencia de su protesta.

Estos disturbios se inscriben en una ola de protestas que se mantiene desde junio y que ha ido ampliando sus demandas hasta convertirse en un movimiento contra la corrupción, el Gobierno y la clase política. En este contexto, los estudiantes, incorporados a las movilizaciones en octubre, han rechazado en varias ocasiones las ofertas de diálogo del primer ministro, incluida una plataforma digital habilitada el viernes para canalizar las reclamaciones ciudadanas.

El movimiento, respaldado por políticos de la oposición, profesores universitarios, artistas y otras figuras públicas, ha dejado en las últimas semanas cientos de heridos y numerosos comercios dañados, configurando uno de los episodios de violencia callejera más graves vividos en la capital en años.

La crisis se ha convertido también en uno de los mayores retos para Rama en sus trece años al frente del Ejecutivo, después de que su Partido Socialista obtuviera un cuarto mandato en las elecciones del pasado año. El malestar por la corrupción y el empeoramiento del nivel de vida coincide con investigaciones judiciales que afectan a altos cargos políticos, entre ellos un ex vice primer ministro y ex ministro de Energía. Pese a este escenario, Rama ha descartado dimitir y mantiene como objetivo que Albania se incorpore a la Unión Europea en 2030, mientras el país prosigue las negociaciones de adhesión.