La Policía de Escocia ha iniciado este viernes una investigación sobre las presuntas visitas al castillo de Balmoral, residencia de la familia real británica, del fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein, su colaboradora Ghislaine Maxwell y el ex príncipe Andrés Mountbatten-Windsor.
Las diligencias se centran en los desplazamientos de Epstein y Maxwell a la finca, a la que habrían acudido como invitados del entonces príncipe británico, en un contexto de crecientes acusaciones sobre el supuesto uso de esta propiedad para el traslado de mujeres con fines de trata.
Las fuerzas de seguridad escocesas reconocen que manejan datos al respecto, aunque subrayan que las pesquisas se hallan en una fase “muy inicial” en lo relativo al periodo que Mountbatten-Windsor pasó en Balmoral junto a Epstein, condenado en 2008 por solicitar servicios sexuales a menores y fallecido posteriormente en prisión.
Según las investigaciones, tanto Epstein como Maxwell —su cómplice y antigua pareja sentimental, condenada en 2021 por trata de menores con fines sexuales— se habrían hospedado en el castillo en 1999.
Documentación gráfica difundida anteriormente por el Departamento de Justicia de Estados Unidos muestra al miembro de la Casa Real británica y a Epstein practicando tiro en los terrenos de la finca, de acuerdo con informaciones del diario “The Guardian”.
Un portavoz de la Policía escocesa ha afirmado que “todas las pesquisas se basan en pruebas y sitúan las necesidades de las víctimas en el centro”. “Nunca confirmamos detalles de investigaciones en curso y sería inapropiado hacer más comentarios al respecto”, ha añadido.
Paralelamente, el Consejo Nacional de Jefes de Policía (NPCC, por sus siglas en inglés) ha señalado que hay otras investigaciones relacionadas con la publicación de los llamados “archivos de Epstein” en varios cuerpos policiales, entre ellos Thames Valley, la Policía Metropolitana y el Cuerpo de Policía de Surrey.
“Identificar posibles delitos adicionales, sospechosos, víctimas o testigos es un proceso complejo que llevará tiempo; no obstante, las fuerzas policiales de Reino Unido mantienen su compromiso de realizar un análisis minucioso del material publicado por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos”, ha indicado un portavoz, que ha precisado que, por ahora, no se ha abierto una investigación de alcance nacional.