Un tribunal de París ha impuesto este viernes una pena de ocho años de prisión a Radia Selma Tahar Aouidate, una ciudadana francesa de 33 años que en 2014 se desplazó a Siria para integrarse en las filas del grupo yihadista Estado Islámico y que regresó a Francia siete años después.
La sentencia del Tribunal de lo Penal de París queda un año por debajo de la petición formulada por la Fiscalía contra esta “retornada”, acusada del delito de “asociación ilícita con fines terroristas”.
Madre de dos hijos, Aouidate ya ha permanecido cinco años y medio encarcelada en Francia. Procede de un entorno familiar fuertemente radicalizado, ya que 23 parientes suyos se trasladaron igualmente a Siria para instalarse en el califato proclamado por Estado Islámico y, en el caso de los hombres, combatir en sus filas.
Según han revelado el diario ‘Libération’ y Radio France Internationale, el hermano de la acusada, Fodil, desempeñó un papel clave en la radicalización de esta familia originaria de Roubaix, una localidad situada en la frontera con Bélgica.
Durante la vista oral, la procesada admitió su adhesión a “la yihad armada”, reconoció haber viajado a Siria “por elección” y haber “consolidado” el proyecto del califato con su presencia. No obstante, sostuvo que abandonó la organización en enero de 2019, en un contexto en el que, según explicó, marcharse “era muy difícil” por “el riesgo de muerte, las dificultades materiales” y su progresivo alejamiento ideológico.