El denominado Grupo R4, integrado por Pakistán, Egipto, Turquía y Arabia Saudí, ha expresado este domingo su rechazo a los últimos ataques lanzados por las milicias hutíes de Yemen contra territorio saudí, en especial el disparo de proyectiles contra el Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riad, incidente en el que han muerto al menos doce personas.
Los cuatro países del grupo “condenan en los términos más contundentes los ataques hostiles perpetrados por la milicia hutí contra el Reino de Arabia Saudí” y señalan los “crueles” ataques contra el aeropuerto de la capital saudí por provocar “muertes civiles” y “daños a la infraestructura civil”. Subrayan que constituyen “una flagrante violación del Derecho Internacional”.
Asimismo, remarcan que estos ataques “suponen una flagrante violación de la soberanía y la integridad territorial del Reino”, atentan contra la seguridad de la población y representan “una peligrosa escalada que no se puede justificar ni aceptar bajo ningún pretexto”.
En su declaración conjunta, los países del R4 trasladan su “solidaridad” con Arabia Saudí, “incluidas las medidas legítimas que adopte para contrarrestar estos ataques, disuadirlos en su origen y evitar que se repitan” siempre “conforme a la Carata de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional”.
En esta línea, responsabilizan a los hutíes al considerarles “plenamente responsables” de los ataques y de sus efectos sobre “la paz y seguridad regional e internacional”, al tiempo que reclaman “un cese inmediato e incondicional de estos ataques”.
El pronunciamiento está firmado por los miembros del Acuerdo Conjunto de Defensa de La Meca, rubricado el pasado 7 de agosto en la ciudad santa saudí, junto con Egipto. Dicho pacto establece que cualquier agresión contra uno de los tres firmantes será interpretada como un ataque contra todos ellos.