El Ministerio de Exteriores de Palestina ha ordenado a sus Embajadas y representaciones diplomáticas en todos los países que intensifiquen sus gestiones ante los gobiernos donde están acreditadas, con el fin de recabar una reacción internacional inmediata frente al aumento de las acciones israelíes en Hebrón y en otros territorios palestinos ocupados, después del cierre decretado por Israel en esta ciudad de Cisjordania.
En una nota oficial, el Ministerio ha descrito que en Hebrón se están produciendo desplazamientos forzosos, demoliciones de viviendas y bienes, además del cierre del recinto sagrado de Haram al Ibrahimi, todo ello acompañado de agresiones contra la población palestina y sus lugares de culto.
Exteriores ha alertado igualmente de que las manifestaciones de altos cargos israelíes, que plantean extender a Cisjordania las operaciones militares que se llevan a cabo en la Franja de Gaza, podrían derivar en un repunte de la violencia y en nuevas evacuaciones masivas de barrios completos.
El Gobierno palestino ha expresado en el documento su temor a que esta escalada alcance niveles nunca vistos desde 1967 y reproduzca la Nakba --término que significa "catástrofe" en árabe y que alude al desplazamiento forzado de palestinos durante la creación del Estado de Israel-- mediante nuevas modalidades de intervención militar y de expansión colonial.
La diplomacia palestina ha relacionado además estas amenazas con el actual escenario electoral en Israel y ha avisado de que los derechos de los ciudadanos palestinos podrían verse sacrificados por decisiones destinadas a obtener beneficios políticos internos.
Ante esta coyuntura, el Ministerio ha exigido que la reacción de la comunidad internacional vaya más allá de las meras condenas verbales y se traduzca en “medidas concretas y disuasorias” que pongan freno a la impunidad, aseguren la protección de la población civil y salvaguarden sus tierras, sus instituciones y sus espacios sagrados.
En la misma línea, ha insistido en que los actores internacionales deben intervenir para evitar nuevos episodios de “desplazamiento forzoso, genocidio y limpieza étnica” y para garantizar los derechos legítimos del pueblo palestino, incluido el de autodeterminación. El Ministerio ha reiterado que la meta sigue siendo la constitución de un Estado palestino “independiente y soberano, con Jerusalén como capital”, así como el fin de la ocupación, a la que señala como causa principal de estas vulneraciones.
El comunicado se difunde tras la orden de las autoridades israelíes, este viernes, a sus fuerzas de seguridad de cerrar la ciudad de Hebrón y evacuar barrios enteros, después de un tiroteo registrado por la mañana en la zona, en el que murieron dos soldados israelíes y otros tres resultaron heridos por disparos de dos palestinos que fueron abatidos.