El presidente ruso, Vladímir Putin, ha rechazado este viernes que Moscú esté preparando una operación militar contra la Unión Europea y ha acusado a los países comunitarios de “exagerar deliberadamente” el peligro ruso para legitimar el aumento del gasto en defensa y el respaldo al Gobierno de Ucrania.
Durante su intervención en el Foro Internacional de la Cultura celebrado en San Petersburgo, el líder del Kremlin ha insistido en que Rusia no contempla un enfrentamiento directo con los Veintisiete. “Quiero subrayar una vez más que no nos estamos preparando para ningún tipo de combate con Europa. No tenemos planes de ese tipo y, lo que es más importante, no existen motivos reales que justifiquen un agravamiento de la situación”, ha señalado.
Estas palabras llegan en un contexto de refuerzo de los dispositivos militares de la OTAN, que en las últimas semanas ha alertado de la posibilidad de ataques híbridos rusos en suelo europeo en un horizonte cercano.
Putin ha criticado el discurso de varias capitales europeas que anticipan una agresión rusa para justificar su preparación bélica. “Todo el mundo habla, muchos en Europa dicen que esperan un ataque por parte de la Federación Rusa y que, por eso, deben prepararse ellos mismos para las acciones militares, para la guerra con Rusia”, ha manifestado.
En el marco de estos planes de contingencia ante un eventual ataque, Alemania está formando a su sistema sanitario para gestionar altas hospitalarias masivas y hacer frente a una posible afluencia de heridos de guerra. Al mismo tiempo, Polonia refuerza sus defensas fronterizas e instruye a la población civil, mientras que Lituania afianza el despliegue permanente de tropas aliadas en su territorio.
Frente a estas medidas, el mandatario ruso ha calificado de “provocación” las advertencias lanzadas desde Occidente sobre una supuesta ofensiva inminente de Rusia. A su entender, los líderes europeos “intentan engañar a sus ciudadanos” alimentando el temor a una guerra con el objetivo de prolongar el conflicto en Ucrania.
En esta línea, ha acusado a las potencias occidentales de utilizar el frente ucraniano en su beneficio. “Quieren seguir utilizando a Ucrania y a los ucranianos como carne de cañón, y al Estado ucraniano como un instrumento para frenar e impedir el desarrollo de Rusia”, ha aseverado.
Putin ha concluido arremetiendo contra las actuales maniobras europeas y atlánticas, que interpreta como una vía para “seguir invirtiendo dinero en política absolutamente agresiva” y, al mismo tiempo, “explicar a sus ciudadanos por qué lo hacen, intentando engañarles”.