El Kremlin ha descartado este lunes “una conexión directa” entre el reciente acuerdo con Estados Unidos para el suministro de diésel ruso y las conversaciones dirigidas a lograr un alto el fuego y un eventual acuerdo de paz en Ucrania. La Presidencia rusa ha remarcado que el entendimiento con Washington, hecho público el viernes, es “mutuamente beneficioso” para ambas potencias y para “los mercados energéticos globales”.
“No veo ninguna conexión directa”, ha afirmado el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, quien ha insistido en que el pacto anunciado por Trump “es un aspecto mutuamente muy beneficioso de la cooperación ruso-estadounidense”, tal y como ha informado la agencia rusa de noticias Interfax.
Según Peskov, el acuerdo “satisface los intereses de Estados Unidos, los de los mercados energéticos globales y los de Rusia. Por eso tiene lugar”, ha recalcado, al tiempo que ha asegurado que los contactos “siguen en marcha” en torno a un posible alto el fuego en Ucrania respecto a los ataques contra infraestructura energética, un aspecto igualmente avanzado en fechas recientes por el inquilino de la Casa Blanca.
Trump hizo público el viernes un acuerdo con su homólogo ruso, Vladimir Putin, para que Moscú suministre “inmediatamente” más de 300.000 toneladas de combustible diésel al mercado estadounidense y global, con la previsión adicional de enviar “otras 500.000 toneladas durante el mes de noviembre y 1.000.000 de toneladas inmediatamente después”.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha arremetido contra este entendimiento y ha manifestado que constituye un “regalo” que permitiría a Rusia financiar la guerra iniciada en febrero de 2022, cuando Putin firmó la orden de invasión del país vecino. Hasta la fecha, los distintos intentos de mediación internacional no han logrado cristalizar en un acuerdo de paz que ponga fin a las hostilidades.