La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) de Colombia ha actualizado este miércoles el balance del fuerte seísmo de magnitud 7,4 que sacudió hace una semana la zona central y occidental del país, situando en 319 el total de personas fallecidas.
El informe más reciente del organismo cifra además en 4.469 los heridos y mantiene en 260 el número de desaparecidos, mientras que 364 personas han sido localizadas con vida tras las labores de búsqueda y rescate.
En cuanto a los daños materiales, la UNGRD detalla que más de 30.800 viviendas han quedado completamente destruidas y casi 152.000 presentan distintos tipos de daños, a lo que se suma el colapso de más de 300 edificios.
Ante la gravedad de la situación, el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, ha firmado este miércoles un decreto de emergencia económica, social y ecológica con el objetivo de asistir a los damnificados y poner en marcha la reconstrucción de las provincias golpeadas por el terremoto.
Durante su intervención, el mandatario ha subrayado que “No se trata solo de reconstruir viviendas, sino de recuperar comercios e infraestructura pública esencial como escuelas, hospitales y obras indispensables para la vida de las comunidades”, según declaraciones difundidas por Radio Caracol.
De la Espriella ha advertido asimismo de que el país se enfrenta a “una realidad fiscal extraordinariamente difícil”, y ha lamentado que, “en condiciones financieras normales, buena parte de los efectos inmediatos de una tragedia de esta magnitud podrían enfrentarse usando los instrumentos ordinarios del Estado y ampliando apropiaciones al Presupuesto General de la Nación”.