El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha cargado este domingo contra el mandatario ucraniano, Volodimir Zelenski, al que responsabiliza de prolongar el conflicto bélico por los recursos económicos que ha obtenido de los países europeos y del anterior Ejecutivo estadounidense, al considerar que “no quiere acabar esta guerra”.
“Con todo el dinero que como es bien sabido Europa le está dando y que el 'Retorcido' Joe Biden le dio antes, no quiere acabar esta guerra y probblemente nunca quiso”, ha afirmado Trump en un mensaje publicado en redes sociales.
El dirigente republicano sostiene que el presidente ucraniano habría tenido la oportunidad de cerrar el conflicto en mejores condiciones hace dos años y que entonces “un acuerdo mejor del que puede conseguir ahora” habría sido posible. En su opinión, la situación actual del país es desoladora: “Su país es un caos, una gran parte de su territorio se ha perdido, sus océanos y mares ya no están y su población masculina está bajo mínimos, heridos y/o muertos”, ha argumentado antes de enfatizar: “¡Quiero que esta guerra termine!”.
En relación con el pacto para la adquisición de diésel ruso, Trump lo enmarca en los contactos orientados a poner fin a la guerra. Ha recalcado que su prioridad es no entorpecer el diálogo con Moscú y ha explicado que “no quiero hacer nada que aleje tontamente a Rusia de la mesa de negociación”.
Según Trump, “se están haciendo grandes avances” en el terreno diplomático y ha destacado de manera específica las conversaciones encaminadas a un posible intercambio de prisioneros entre las partes enfrentadas.
El presidente estadounidense ha justificado igualmente su negativa a suscribir la llamada Ley Graham, que contemplaba nuevas sanciones contra Rusia. A su juicio, “firmar ese documento en este momento haría” que el Kremlin abandonara las conversaciones. Además, ha advertido de que ahora “Rusia está haciendo muy poco para ayudar a la República Islámica de Irán comparado con lo que podría estar haciendo” y ha añadido: “Quiero que siga así y así será a menos que gente estúpida se interponga”.
Trump ha reiterado asimismo sus críticas a los ataques ucranianos contra las refinerías rusas, que, según él, están causando un “grave daño” económico “también en Estados Unidos”. En este sentido, ha indicado que “agricultores, rancheros y empresas de todo tipo se ven enormemente afectados, pero Rusia sigue enviando millones de barriles de diésel a bajo precio”, lo que, en su opinión, distorsiona los mercados y agrava el impacto para los sectores productivos estadounidenses.