Trump augura un acuerdo con Cuba y cree que no será necesaria una intervención militar

El presidente de Estados Unidos asegura que Washington y La Habana terminarán alcanzando un pacto y rebaja, al menos públicamente, la posibilidad de recurrir a la fuerza. Sus palabras llegan después de meses de fuerte presión económica sobre la isla y apenas un día después de conocerse que el Ejército estadounidense sigue realizando planificación para una eventual operación en torno a Cuba, aunque no existen órdenes de despliegue

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El presidente de EEUU, Donald Trump. Ben Birchall/PA Wire/dpa

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este sábado que confía en alcanzar un acuerdo con Cuba y que, en ese escenario, no cree que vaya a ser necesario recurrir a una intervención militar. "Diría que Cuba y nosotros llegaremos a un acuerdo. No creo que necesitemos a los militares", ha afirmado ante los periodistas en la Casa Blanca. Trump no ha explicado qué condiciones tendría ese eventual pacto ni ha anunciado un calendario para las negociaciones.

La declaración supone una rebaja del tono respecto a algunas de las advertencias lanzadas por la Administración estadounidense durante los últimos meses, pero no implica por sí misma un cambio formal de política hacia La Habana. Washington ha intensificado durante 2026 la presión económica contra el Gobierno cubano y en enero Trump declaró una emergencia nacional relacionada con Cuba, acompañada de un mecanismo para imponer aranceles adicionales a países que suministraran petróleo a la isla. En mayo, la Casa Blanca aprobó además nuevas sanciones contra autoridades y entidades cubanas.

Trump habla de acuerdo tras meses de presión

Las palabras llegan solo cuatro días después de que Trump utilizara su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas para asegurar que "la libertad llegará a Cuba" y defender la política de presión de su Gobierno. La Casa Blanca presentó entonces a las autoridades cubanas como una amenaza para los intereses estadounidenses y reiteró su oposición al sistema político de la isla. La delegación cubana abandonó el salón durante parte de la intervención del presidente estadounidense.

Reuters ha informado también de que el secretario de Estado, Marco Rubio, está implicado en conversaciones con Cuba, en un momento en el que Washington combina la vía negociadora con una estrategia de fuerte presión económica y política. Hasta ahora no se han hecho públicos los términos que estarían discutiendo ambas partes, por lo que la afirmación de Trump sobre un futuro acuerdo debe entenderse como una expectativa expresada por el presidente y no como el anuncio de un pacto ya cerrado.

El Ejército mantiene planes para una eventual operación

La referencia de Trump a que no cree necesario emplear a las Fuerzas Armadas resulta especialmente significativa porque este viernes CBS News reveló que el Ejército estadounidense continúa estudiando qué unidades podrían ponerse a disposición del Comando Sur durante los próximos meses. El medio tuvo acceso a una comunicación interna en la que la Reserva del Ejército solicitaba información sobre la posible disponibilidad de unidades logísticas, médicas y de apoyo en un plazo de entre 90 y 120 días.

El documento no menciona expresamente a Cuba, pero varios funcionarios estadounidenses aseguraron a CBS News que los trabajos estaban relacionados con la planificación continuada en torno a la isla. Esas fuentes remarcaron, sin embargo, que no existen órdenes de despliegue ni una decisión del presidente de lanzar una operación militar. La planificación de contingencias forma parte de las tareas habituales de las Fuerzas Armadas y no significa que una intervención vaya a producirse.

El mismo medio había informado anteriormente de que los planificadores militares estadounidenses habían estudiado diferentes posibilidades para una eventual actuación contra Cuba, mientras los servicios de inteligencia analizaban cuál podría ser la respuesta de La Habana. Las declaraciones de Trump de este sábado apuntan ahora públicamente en otra dirección: la búsqueda de un acuerdo que evite recurrir a esas opciones militares.

La crisis económica cubana, parte del contexto

La presión estadounidense coincide con una grave crisis económica en Cuba, caracterizada por escasez de combustible, apagones, inflación y una fuerte depreciación del peso. Reuters señala que la moneda cubana ha perdido aproximadamente nueve décimas partes de su valor desde 2021 y que los precios oficiales habían aumentado al menos un 25% durante 2026 hasta septiembre. El Gobierno de Miguel Díaz-Canel ha respondido con algunas reformas económicas, entre ellas nuevas denominaciones de billetes y la autorización de casas privadas de cambio, aunque mantiene que el modelo socialista no está en cuestión.

Washington sostiene que sus medidas buscan presionar al Gobierno cubano para conseguir cambios políticos, mientras La Habana responsabiliza desde hace décadas al embargo y a las sanciones estadounidenses de agravar sus problemas económicos. La Administración Trump ha añadido durante este año medidas dirigidas al suministro energético, aumentando el coste para terceros países que vendan o proporcionen petróleo a Cuba.

China pide a Estados Unidos que deje de amenazar a Cuba

La tensión ha llegado también este sábado a Naciones Unidas. El vicepresidente chino, Han Zheng, ha pedido durante su discurso ante la Asamblea General que se ponga fin a las amenazas contra Cuba y que se levanten las medidas económicas contra la isla. Aunque no mencionó directamente a Estados Unidos en esa parte de su intervención, Reuters señala que las palabras estaban dirigidas a Washington y se produjeron después de las últimas advertencias de Trump.

Pekín mantiene estrechas relaciones con La Habana y se ha opuesto tradicionalmente a las sanciones estadounidenses. La cuestión cubana se integra además en una política más amplia de la Administración Trump hacia el hemisferio occidental, donde Washington ha reforzado su presencia militar, económica y diplomática y ha defendido una interpretación más expansiva de la doctrina Monroe.

Un acuerdo del que todavía no se conocen las condiciones

Por ahora, Trump no ha detallado qué tendría que aceptar Cuba para alcanzar el acuerdo que pronostica ni qué concesiones estaría dispuesto a realizar Estados Unidos. Tampoco existe un anuncio conjunto de Washington y La Habana que confirme que las conversaciones hayan alcanzado una fase avanzada. La principal novedad de este sábado es, por tanto, el mensaje político enviado por el presidente estadounidense: frente a las especulaciones sobre una posible operación militar, Trump asegura ahora que espera resolver la confrontación mediante un pacto.

La situación mantiene así dos vías abiertas de forma simultánea. Estados Unidos continúa ejerciendo una fuerte presión económica y conserva planes militares de contingencia, pero el presidente afirma que espera que ninguno de esos planes tenga que convertirse en una intervención y que el desenlace llegue mediante un acuerdo con Cuba. Los próximos pasos de las conversaciones encabezadas desde Washington determinarán si esa previsión se traduce en una negociación concreta o permanece únicamente como una declaración de intenciones.