El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha rehusado aclarar si apoyará a su vicepresidente, JD Vance, en una eventual candidatura a la Casa Blanca en las elecciones de 2028, insistiendo en que se trata de un asunto del que "nunca" han hablado y que por ahora "es irrelevante", ya que la prioridad del Partido Republicano son las inminentes elecciones de mitad de mandato.
Desde el Despacho Oval de la Casa Blanca, y con Vance sentado a su lado, Trump ha respondido así a las cuestiones de la prensa sobre las palabras de su ‘número dos’ del día anterior, cuando este dio prácticamente por hecho que contaría con el beneplácito del presidente si en el futuro decidiera competir por la Presidencia. "Es una persona muy talentosa y muy buena, pero literalmente creo que nunca hemos hablado de ello", ha señalado el mandatario ante los periodistas.
En ese punto, Vance ha intervenido brevemente para respaldar la versión de Trump y matizar sus declaraciones previas en la citada entrevista: "No, señor. Yo también dije eso". A continuación, el presidente ha cerrado el debate sobre 2028: "No hablo de ello con él. Él no habla de ello conmigo. Es irrelevante. Todavía es muy pronto, tenemos que superar las 'midterms' y veremos cómo va".
Con estas palabras, el dirigente republicano ha tratado de reconducir la atención hacia la intensa campaña de cara a las legislativas del próximo 3 de noviembre. Trump ha puesto en valor el "increíble" mitin celebrado la noche anterior en Kansas en respaldo al senador republicano Roger Marshall, convencido de que el acto le ha impulsado "al altísimo nivel donde debe estar", y ha subrayado también su desplazamiento a Carolina del Norte para participar en otro gran evento electoral.
Las manifestaciones de Trump enfrían en parte las expectativas alimentadas por el propio Vance en una entrevista ofrecida este martes a la plataforma 2Way. En esa conversación, el vicepresidente se mostró plenamente convencido de que recibiría el apoyo "de inmediato" del presidente si intentara sucederle, un respaldo que calificó como "el aval más eficaz de la historia política" y que consideró clave para las bases republicanas.
Durante esa misma intervención, Vance aprovechó para perfilar su propio espacio político y se distanció de algunas decisiones recientes de Trump en materia de política exterior. El vicepresidente evitó respaldar el apoyo explícito que el presidente brindó este fin de semana a la reelección del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al puntualizar que no piensa implicarse en las elecciones israelíes y que su prioridad se limita a los candidatos estadounidenses de cara al 3 de noviembre.