El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha comunicado este lunes que Washington está dispuesto a prestar asistencia a Rusia para hacer frente a la enfermedad detectada tras un supuesto caso de peste pulmonar en un laboratorio de Irkutsk, en la región siberiana.
“Vamos a ayudar”, ha afirmado Trump en declaraciones a la prensa al ser interrogado por la muerte de una trabajadora del Instituto de Investigación Contra la Peste de Irkutsk.
El mandatario ha recalcado que “siempre vamos a ayudar a cualquiera que tenga este tipo de problema. Odio ver que estén así. Es una enfermedad dura. De alguna manera esos microbios se han vuelto más y más fuertes. Son como un ejército”, ha señalado el responsable estadounidense.
El inquilino de la Casa Blanca ha añadido que “estamos estudiándolo concienzudamente”. “Lo llaman neumonía. Hace años la neumonía se trataba más fácilmente. Los microbios y gérmenes son más fuertes, desproporcionadamente fuertes. Pero vamos a ayudarles”, ha indicado, aludiendo al avance y resistencia de los agentes patógenos.
Por su parte, el Servicio Federal de Supervisión de la Protección y el Bienestar del Consumidor, Rospotrebnadzor, ha señalado la presencia de una “neumonía de origen desconocido” vinculada al caso, y las autoridades rusas han decretado la cuarentena para decenas de personas que estuvieron en contacto con la empleada fallecida del centro de investigación.
Hasta el momento, ninguno de los contactos presenta síntomas, según ha explicado este lunes el alcalde de la localidad de Shelejov, Maxim Modin, que ha detallado que las personas aisladas permanecen bajo vigilancia sanitaria mientras se realizan las investigaciones pertinentes.