Las autoridades de Ucrania y Rusia han informado este martes del derribo de cerca de 250 drones durante una nueva noche de ataques recíprocos en el contexto de la guerra iniciada en febrero de 2022 tras la orden de invasión firmada por el presidente ruso, Vladimir Putin.
La Fuerza Aérea ucraniana ha indicado en un comunicado que las fuerzas rusas lanzaron a lo largo de la noche 135 aeronaves no tripuladas, de las que 118 habrían sido abatidas, y ha confirmado impactos en once puntos del país, sin que por el momento se hayan facilitado datos sobre víctimas o daños materiales.
Asimismo, ha señalado que restos de varios drones interceptados han caído en otras tres zonas del territorio ucraniano, al tiempo que ha alertado de que “el ataque continúa”, ya que “hay numerosos drones enemigos en el espacio aéreo”. “Sigan las normas de seguridad”, ha pedido a la población civil.
De forma paralela, el Ministerio de Defensa ruso ha comunicado la destrucción de 143 drones supuestamente lanzados por las tropas ucranianas en distintos lugares del país, así como sobre aguas del mar de Azov, el mar Negro y la península de Crimea, anexionada por Moscú en 2014 en una decisión que no ha sido reconocida por la comunidad internacional.
El departamento ha detallado que estos aparatos fueron derribados sobre las regiones de Bélgorod, Kursk, Briansk, Rostov, Astracán, Stavropol, Krasnodar y Adigea, sin ofrecer tampoco información sobre posibles víctimas o daños derivados de esta nueva oleada de ataques atribuida al Ejército de Ucrania.
