Zelenski acepta congelar la actual línea del frente para intentar un acuerdo de paz

Zelenski se abre a congelar la actual línea del frente si ello permite un acuerdo de paz, exigiendo garantías de seguridad y apoyo para reconstruir Ucrania.

Volodimir Zelenski, presidente de Ucrania. PRESIDENT OF UKRAINE / Zuma Press / Europa Press

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El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha manifestado que estaría preparado para asumir la actual línea del frente como base para un posible acuerdo de paz, siempre que ello permita avanzar hacia el fin de la guerra. Sus palabras suponen un giro relevante respecto a la posición que ha mantenido desde el estallido de la invasión rusa.

“En este momento tenemos que congelar el conflicto y creo que esa es la forma real de terminar esta guerra”, ha reconocido el mandatario ucraniano en una entrevista concedida a Fox News, al ser preguntado por la posibilidad de aceptar un pacto en un escenario en el que Ucrania ha perdido alrededor del 20% de su territorio.

“Congelar y detener. Y, por supuesto, esto es lo mínimo que necesitamos actualmente de Rusia. Después, naturalmente, nos dirigiremos al presidente y a los europeos para solicitar garantías de seguridad. Lo más importante es la paz y la seguridad de que la ocupación y las muertes no regresarán”, ha añadido Zelenski, subrayando que la prioridad es evitar que el conflicto se reactive.

El dirigente ha insistido en que esas garantías de seguridad por parte de Estados Unidos deben figurar en cualquier arreglo negociado, junto con el respaldo del resto de aliados internacionales para la reconstrucción del país y el retorno de los 9,5 millones de ucranianos “que perdieron sus hogares, y que ahora se encuentran en el extranjero”.

Al mismo tiempo, ha recalcado que, aunque Kiev desea poner fin a la guerra lo antes posible, “nadie puede simplemente irse” y abandonar sus casas. “Hablamos de quedarnos donde estamos. Pasemos a la diplomacia”, ha señalado Zelenski, que ha elogiado la “gran idea” del presidente estadounidense, Donald Trump, de impulsar un alto el fuego.

Asimismo, ha defendido que cualquier pacto que se alcance deberá ser sometido al Parlamento ucraniano, al entender que es la ciudadanía quien está soportando las pérdidas humanas y materiales del conflicto. “Tenemos una fuerte democracia y por eso creo que es justo”, ha remachado.

CONTINÚAN LAS LIMITACIONES DE STARLINK

En relación con los problemas registrados con Starlink —infraestructura clave para las comunicaciones militares ucranianas—, Zelenski ha admitido que persisten ciertas restricciones en su uso. No obstante, ha asegurado que cuenta con el compromiso del secretario de Estado, Marco Rubio, de resolver estos obstáculos lo antes posible, mientras que el flujo de Inteligencia ya se habría normalizado.

Zelenski ha explicado que sus recientes desencuentros públicos con el presidente Trump se deben precisamente a estas limitaciones y fallos vinculados a Starlink, un sistema que considera esencial para la defensa del país.

Según ha detallado, esos problemas técnicos han impedido en los últimos días responder de forma adecuada a varios ataques masivos con drones de fabricación iraní. “No es para fines ofensivos. Lo usamos solo para defender las vidas de los civiles porque está en las ciudades y en los pueblos donde tenemos estos interceptores”, ha señalado.

En la actualidad, la línea del frente se prolonga a lo largo de unos 1.000 kilómetros y las fuerzas rusas mantienen el control de aproximadamente el 20% del territorio de Ucrania, incluida la península de Crimea —anexionada por Moscú en 2014— y amplias zonas del Donbás.

Con este planteamiento, Zelenski ha pasado de exigir la retirada completa de las tropas rusas y la restauración íntegra de las fronteras de 1991 a una posición más pragmática, en la que la prioridad es asegurar la supervivencia del Estado ucraniano y poner fin a la guerra, por delante de unas demandas máximas que el Kremlin nunca aceptó en los contactos diplomáticos previos.