El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha ordenado este viernes a las Fuerzas Armadas que concentren sus operaciones contra refinerías en territorio ruso, en un momento en el que aumenta el descontento social por la escasez de combustible en Ucrania. En los últimos días se han difundido imágenes de colas interminables de vehículos en las gasolineras, donde incluso se han producido enfrentamientos entre ciudadanos.
Zelenski ha señalado que la crisis energética en Rusia “se agudiza” debido a la negativa del presidente Vladimir Putin a poner fin a la guerra, y ha subrayado que los ataques de largo alcance lanzados en las últimas semanas van a continuar. Para ello, ha anunciado la creación de un “comando especial” destinado a coordinar este tipo de operaciones.
“He firmado un decreto que establece un mando especial dentro de las Fuerzas Armadas de Ucrania, un mando para los ataques de largo alcance”, que “debe concentrar el cien por cien de los recursos disponibles en degradar aún más el potencial de combate de Rusia”, ha anunciado Zelenski.
El mandatario ha recalcado que “nuestros ataques de largo alcance han alcanzado varias regiones de la propia Rusia (...) Intensificaremos esta estrategia. Nuestros soldados tendrán muchas más oportunidades de alcanzar a los ocupantes rusos”.
En su mensaje, Zelenski ha insistido en que “hemos presentado propuestas sobre cómo acercar la paz, y contamos con apoyo no solo entre nuestros socios en todo el mundo, sino también dentro del propio círculo de Putin. Ellos entienden lo que está ocurriendo y que la paz no tiene alternativa”.
Al mismo tiempo, ha avisado de que, si Putin mantiene su postura actual, el malestar dentro de Rusia continuará en aumento, alimentado por el impacto de estos ataques y por los problemas de suministro de combustible.
En las últimas horas, el presidente ucraniano ha vuelto a presumir del alcance de algunas de estas operaciones, que han conseguido impactar objetivos situados a casi 2.500 kilómetros de la línea del frente. “Los drones ucranianos llegaron a Siberia y atacaron la refinería de petróleo en Omsk”, destacó.
Zelenski recordó que las últimas ofensivas han golpeado infraestructuras en regiones rusas muy alejadas entre sí, como Sarátov, Rostov, Tver, Stávropol y Krasnodar, así como en Tartaristán, Baskortostán y Vorónezh, además de otras instalaciones localizadas en Moscú, Leningrado y Briansk.