El presidente de Vox, Santiago Abascal, mantuvo este miércoles una videollamada con el jefe de Estado argentino, Javier Milei, en la que le expresó su respaldo por los calificativos que ha dirigido a Pedro Sánchez durante su estancia en España, entre ellos “dictador” y “ladrón”.
En esta ocasión, Abascal y Milei no llegaron a verse cara a cara, algo llamativo porque en anteriores viajes del mandatario argentino a España siempre habían coincidido e incluso Milei había intervenido en actos de Vox. Algunas interpretaciones apuntan a que el dirigente de Vox habría querido evitar la foto conjunta para no aparecer vinculado a los recortes sociales que el argentino impulsa en su país.
Desde Vox, sin embargo, rechazan esa lectura y sostienen que la “prioridad” de Abascal en estos días es la precampaña, una circunstancia que Milei “entiende absolutamente”. El propio Abascal ha explicado que deseaba dedicar la jornada a los vecinos de A Coruña y Avilés, insistiendo en que el presidente argentino sigue siendo su “amigo y aliado político”.
Aunque no se produjo un encuentro presencial entre ambos líderes, Milei sí se reunió en Madrid con el vicepresidente y secretario general de Vox, Ignacio Garriga; con el director de la Fundación Disenso y eurodiputado, Jorge Martín Frías; y con el portavoz de Economía, Energía y Desregulación, José María Figaredo, en la sede del 'think tank' vinculado a Vox. Durante esa cita, Abascal y Milei conectaron por videollamada, una conversación que la Presidencia argentina difundió en vídeo a través de su cuenta en la red social 'X'.
En el transcurso de la charla, Milei ironiza con Abascal al señalar que en España se comenta “que ya no le quiere”, a lo que el líder de Vox responde entre risas que le está llamando “desde su despacho” en Disenso. Abascal lamenta no haber podido desplazarse a Madrid para saludarle en persona y le asegura que podrán encontrarse “en otra ocasión”.
El mandatario argentino resta importancia a la ausencia de Abascal en la reunión, le comenta que está “bárbaro con su gente”, afirma que “es un placer” estar en Madrid y añade que “no hay nada más divertido que patear culos zurdos”.
En otro momento de la conversación, Abascal le explica que los medios le han preguntado por los insultos que Milei ha dedicado a Sánchez, como “dictador” y “ladrón”, y le muestra su respaldo. “Le ha llamado dictador igual que yo, se acerca demasiado a la realidad y todo está muy bien dicho”, sostiene. Milei se ríe y replica que “el problema” es que los insultos son “de una realidad extrema”.
Ambos dirigentes acuerdan reencontrarse en el próximo viaje de Milei a España o cuando Abascal pueda desplazarse a Argentina, y se despiden con muestras de complicidad.