El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha expresado ante los medios que siente “alivio” por la convocatoria de elecciones del 29 de noviembre, al considerar que permitirán “poner fin al sanchismo”. A su juicio, se trata de una “oportunidad” para la capital en unos comicios en los que, según ha recalcado, se decidirá entre “vivienda o (Pedro) Sánchez”.
“Cuando entregamos 5.000 viviendas --el pasado viernes entregó la llave 5.000 de pisos públicos desde que es alcalde-- y Sánchez cero, los madrileños saben quién ha entregado esas 5.000 viviendas y quién no ha hecho una sola en la ciudad de Madrid y, por tanto, yo creo que para Madrid las elecciones del 29 son una oportunidad”, ha señalado desde el recién renombrado parque Benedicto XVI, en el distrito de San Blas-Canillejas.
Almeida ha insistido en que “no se necesita a Pedro Sánchez”. “Necesitamos un gobierno que le eche una mano a Madrid y no que nos eche una mano al cuello, como hace Sánchez”, ha afirmado. El regidor ha pedido centrarse “en poner fin a la época que se ha vivido”, remarcando que “vivienda y sanchismo son incompatibles, como lo ha demostrado en estos últimos años” el todavía presidente del Gobierno.
Críticas a Sánchez y su entorno político
“¿VAMOS A PERMITIR QUE VUELVA SU BANDA?”
El alcalde se ha preguntado si los ciudadanos van a “permitir que vuelva Sánchez y su banda, que vuelva Sánchez y su tropa, que vuelvan los Koldos, los Ábalos, los Cerdanes, los Zapatero, a saquear España, como han saqueado en los últimos ocho años, para que vuelvan a invadir como han hecho con Ceuta”.
“Pretende que nos olvidemos de eso, pretende que nos olvidemos que fue un país que se quedó completamente a oscuras y que el Gobierno, año y medio después, no nos ha dado ni una sola razón de por qué nos quedamos a oscuras. ¿Pretende que nos olvidemos de Adamuz? ¿Pretende que nos olvidemos de cómo salió por patas de Paiporta?”, ha criticado el primer edil, rechazando que se pase página sobre estos episodios.
La Diputación Permanente y los reales decretos
ECHAR MANO DE LA DIPUTACIÓN PERMANENTE ES DE “FARSANTES”
En relación con la opción de intentar sacar adelante los dos reales decretos rechazados en el Congreso mediante un cauce distinto, a través de la Diputación Permanente, Almeida considera que se trata de una maniobra propia de “un farsante”.
“Él convoca estas elecciones porque dice que es inaceptable lo que pasa el viernes en el Congreso de los Diputados y qué hay que darle la palabra al pueblo pero le estaría quitando la palabra al pueblo dándosela a la Diputación Permanente, donde él tiene una mayoría que no es la del Pleno del Congreso de los Diputados”, ha argumentado, cuestionando la coherencia de este posible movimiento.
Ha añadido que este recurso sería además “escandaloso” desde la óptica constitucional, planteando qué ocurriría si las formaciones que no respaldaron los reales decretos el viernes resultaran vencedoras el 29-N, algo que ve como “probable que pase”, y qué explicación daría entonces Sánchez “a la ciudadana que habla en las urnas”. “Pero él no quiere que los ciudadanos hablen” porque eso, en opinión del alcalde, para Sánchez “es una incomodidad, una molestia necesaria para ver si puede seguir conservando su vivienda” en el Palacio de la Moncloa.
“Si quiere darle la voz al pueblo en el tema de vivienda y de lo que pasó el viernes en el Congreso de los Diputados lo tienen muy fácil: dentro de 52 días el pueblo va a hablar pero no, él no quiere darle la voz al pueblo”, ha reprochado el dirigente madrileño.
Pronóstico electoral y relación de Sánchez con Madrid
En cualquier caso, Almeida ha pronosticado que el PP “va a ganar, y por una amplia ventaja, las elecciones el 29 de noviembre en la Comunidad de Madrid”, aunque ha llamado a no relajarse. “Tenemos que ir hasta el último voto posible y está dentro de nuestra responsabilidad, de nuestra capacidad de trabajo”, ha señalado, convencido de que “no va a sobrar un solo voto”.
El alcalde ha insistido en que Sánchez tiene “manía” a Madrid porque el PP representa un modelo opuesto al suyo. Por ello, ha pedido a los madrileños que en las urnas la ciudad envíe un mensaje claro y rotundo de “se acabó” a Sánchez, ligando el resultado electoral al futuro de la política de vivienda y al rumbo de la capital.