Madrid será el escenario de la XXX Cumbre Iberoamericana los días 4 y 5 de noviembre, en mitad del calendario electoral y apenas siete días antes del arranque oficial de la campaña para las elecciones anticipadas del 29 de noviembre, comicios anunciados este lunes por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El Ejecutivo había fijado como meta para esta cita internacional dar un nuevo impulso a este foro, tras el desinterés mostrado por diversos mandatarios en encuentros anteriores y en un contexto en el que la región iberoamericana se está inclinando hacia posiciones de derecha. Ahora, además, la cumbre quedará inevitablemente condicionada por la proximidad de la convocatoria a las urnas.
España asumió la secretaría pro témpore de la Cumbre Iberoamericana al término de la anterior edición, celebrada en noviembre de 2024 en Cuenca (Ecuador), y desde entonces el Gobierno ha venido perfilando tanto la logística del encuentro como los borradores de los documentos y acuerdos que se prevé aprobar.
En este marco, el pasado 16 de septiembre Sánchez mantuvo un encuentro con el responsable de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), Andrés Allamand, mientras que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, encabezó el 24 de septiembre el tradicional desayuno de cancilleres preparatorio de la cumbre, celebrado en los márgenes de la Asamblea General de la ONU.
Asistencia de líderes y contexto político
La semana pasada, Albares indicó que la mayoría de los mandatarios iberoamericanos ya ha confirmado su desplazamiento a Madrid, después de que en la última cumbre solo acudieran los jefes de Estado de España y Portugal, el Rey Felipe VI y Marcelo Rebelo de Sousa, junto al presidente anfitrión, Daniel Noboa.
Las anteriores elecciones generales de 2023 también coincidieron con un periodo clave para España en la escena internacional. Entonces, el país asumía desde el 1 de julio la presidencia rotatoria del Consejo de la UE y se contemplaba la posibilidad de un relevo en La Moncloa durante el semestre, algo que finalmente no ocurrió, aunque Sánchez se mantuvo en funciones hasta el 17 de noviembre, fecha en la que juró de nuevo el cargo ante el Rey.
Como muestra de que la maquinaria de la cumbre continúa pese al anuncio electoral, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, presidió este lunes una reunión interministerial en la que se fijaron las líneas maestras para el diseño, coordinación y ejecución del Plan Especial de Seguridad vinculado al encuentro iberoamericano.
Plan especial de seguridad en Madrid
La Secretaría de Estado de Seguridad ha emitido la Instrucción 10/2026, que contempla, como es habitual en este tipo de citas, una "fase crítica" del dispositivo de seguridad desde las 8.00 horas del 3 de noviembre hasta la clausura de la cumbre. Este periodo implicará el "máximo nivel de activación junto a los distintos planes de autoprotección y emergencias", en coherencia con el actual Nivel de Alerta del Plan de Prevención, Protección y Respuesta Antiterrorista, fijado en 4 sobre un máximo de 5.
Marlaska ha analizado con representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de otros departamentos las "singulares demandas en materia de seguridad y protección al tratarse de un evento internacional sobre el que se situará el foco informativo y divulgativo desde diferentes lugares del planeta".
En el encuentro celebrado en el Ministerio del Interior han tomado parte representantes de la Presidencia del Gobierno y de los ministerios de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación y de Defensa, así como responsables de Casa Real, Delegación del Gobierno en Madrid, Comunidad y Ayuntamiento de Madrid, Aeropuertos Españoles (Aena), Navegación Aérea de España (Enaire) y Patrimonio Nacional.
Agenda europea de Sánchez antes de las urnas
En el ámbito comunitario, Sánchez tiene por delante varias reuniones de alto nivel antes de las elecciones. La primera era la cumbre del Med9, que reúne a los líderes de los países mediterráneos de la UE --España, Francia, Italia, Grecia, Chipre, Portugal, Malta, Eslovenia y Croacia-- prevista para este miércoles en la ciudad croata de Split, a la que finalmente no acudirá, según han señalado desde Moncloa.
Además, el presidente tiene en agenda el Consejo Europeo ordinario de los días 15 y 16 de octubre, así como una cumbre informal que se celebrará el 13 de noviembre en Irlanda, antes de una tercera reunión en Bruselas centrada en la negociación del próximo presupuesto plurianual de la UE.
Esta última cita, planteada inicialmente para los días 26 y 27 de noviembre --aún pendiente de confirmación definitiva--, llevará a los jefes de Estado y de Gobierno a discutir el Marco Financiero Plurianual (MFF, por sus siglas en inglés) para 2028-2034 y coincidiría, en su segunda jornada, con el último día de la campaña electoral española.
Fuentes diplomáticas consultadas por Europa Press consideran todavía pronto aventurar si Sánchez estará en Bruselas y apuntan que podría participar en la reunión pese a la coincidencia con el cierre de campaña, dado el momento decisivo de las conversaciones sobre las futuras cuentas europeas, en las que persisten marcadas diferencias entre los socios sobre el volumen del presupuesto y el reparto de partidas como la Política Agrícola Común (PAC) o los fondos de cohesión.
En caso de que decidiera no asistir, el presidente del Gobierno no podría ser reemplazado por otro representante español, ya que las normas del Consejo Europeo solo permiten que un líder ausente delegue su voto en otro jefe de Estado o de Gobierno. Esta fórmula tampoco habilitaría la presencia en su lugar de Felipe VI, que carece de las competencias constitucionales para representar a España en dicho órgano.
Gobierno en funciones tras el 29 de noviembre
No sería, en cualquier caso, la primera vez que una cumbre europea coincide con la campaña de unas generales en España. En los últimos comicios, Sánchez abandonó antes de tiempo la reunión entre la UE y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) celebrada en Bruselas para desplazarse a San Sebastián, donde tenía previsto intervenir en un mitin, por lo que tampoco compareció en la rueda de prensa final del encuentro, en la que se esperaba su presencia como presidente de turno.
La situación del Ejecutivo cambiará tras las elecciones generales del 29 de noviembre, momento en el que Pedro Sánchez y sus ministros pasarán a estar en funciones, con sus atribuciones limitadas. A las citas internacionales posteriores acudirá ya con el resultado electoral conocido y sabiendo si cuenta o no con opciones de continuar en la Presidencia del Gobierno.