El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha señalado este miércoles que el efecto de la subida de aranceles de Estados Unidos sobre la economía española está siendo “acotado”, aunque ha precisado que el impacto varía de forma notable según el sector y el tipo de compañía, con una especial fragilidad en las pequeñas firmas exportadoras.
El vicepresidente primero ha realizado este análisis durante su comparecencia, solicitada por él mismo, en el Congreso de los Diputados, donde ha dado cuenta de la posición de España ante la amenaza arancelaria de Estados Unidos y del alcance de las medidas activadas hasta ahora para mitigar sus consecuencias.
El ministro ha encuadrado este escenario en un contexto de “inestabilidad global” y de elevada incertidumbre en el comercio internacional, al que se suma el efecto de la guerra de Irán sobre los precios de la energía y sobre las cadenas de suministro.
Cuerpo ha recordado que Estados Unidos aplica desde julio un arancel general del 10% a la Unión Europea, por debajo del tope acordado del 15%, si bien ha avisado de que el impacto real no es homogéneo entre los socios comunitarios, pese a estar todos sometidos al mismo marco arancelario.
“Hay socios comerciales a los que les aplica un arancel promedio de en torno al 15% y otros a los que les aplica un arancel promedio prácticamente inexistente. Esta área gris es la dispersión, es decir, el rango de aranceles que aplica con un promedio que está en torno al 6%”, ha explicado.
En el caso español, el titular de Economía ha indicado que el tipo efectivo que soporta España es similar al de países como Italia o Alemania, aunque “un pelín” superior al de Francia. No obstante, ha remarcado que el grado de exposición es sensiblemente menor.
En particular, Cuerpo ha incidido en que España mantiene una exposición moderada al mercado estadounidense, que supone alrededor del 4% del total de las exportaciones españolas de bienes, un peso más reducido que el de otros socios de la UE.
Déficit comercial con EEUU centrado en la energía
El ministro ha detallado que el déficit comercial de España con Estados Unidos, cercano a los 12.000 millones —último dato disponible en términos de acumulado de 12 meses—, se explica fundamentalmente por el componente energético, debido al encarecimiento de las importaciones de energía tras el impacto de la guerra de Irán sobre los precios de las materias primas.
Aun así, Cuerpo ha advertido de que se observa un deterioro desde mediados del 2025 en las exportaciones españolas a Estados Unidos, ligado sobre todo a la evolución de la demanda interna estadounidense. “Si analizamos cómo evolucionan los productos que está importando Estados Unidos, vemos que está cayendo su demanda de los productos en los cuales España está especializada en su exportación”, ha indicado.
En detalle, la demanda estadounidense se está desplazando hacia bienes como ordenadores y servidores, teléfonos y equipos de red, ámbitos en los que la presencia exportadora española es “prácticamente inexistente”.
En contrapartida, Cuerpo ha señalado que Estados Unidos está reduciendo sus compras de aceite de oliva, por lo que los principales países de origen, como Italia o España, “están sufriendo estas caídas”.
Diez sectores concentran la mayoría de las ventas a EEUU
En la actualidad, 10 grandes ramas de actividad agrupan casi dos terceras partes, un 62% del total, de las exportaciones españolas a Estados Unidos. Se trata de maquinaria y aparatos mecánicos; material eléctrico; productos farmacéuticos; combustibles y aceites minerales; grasas y aceites (incluido el aceite de oliva); perfumería y cosmética; cerámica; química orgánica; conservas vegetales y plásticos.
Según ha destacado Cuerpo, los tres principales capítulos —maquinaria, material eléctrico y productos farmacéuticos— han incrementado sus ventas al mercado estadounidense. En cambio, seis de estos sectores han sufrido descensos en sus exportaciones, aunque en tres de ellos —perfumería y cosmética, cerámica y conservas de frutas y hortalizas— la caída en Estados Unidos se ha visto más que compensada por el aumento de las ventas al resto de destinos.
En perfumería y cosmética, por ejemplo, el avance de las exportaciones a otros mercados es casi diez veces superior al retroceso de las ventas a Estados Unidos, lo que, a juicio del ministro, pone de manifiesto no solo una mayor diversificación geográfica, sino también una mejora de la competitividad internacional.
Por el contrario, el estudio presentado por Economía apunta a una evolución más negativa en ámbitos como las grasas y aceites —en especial el aceite de oliva—, la química orgánica y la perfumería. En el caso del aceite de oliva, Cuerpo ha precisado que el descenso responde principalmente a un ajuste de precios y no a una retirada de empresas españolas del mercado norteamericano.
De hecho, Cuerpo ha subrayado que las compañías españolas no están abandonando Estados Unidos ni retirando sus productos. El 96% de los exportadores habituales continúa operando en este destino y más de la mitad ha incrementado además sus ventas en otros mercados internacionales.
Un plan de respuesta que se mantiene vigente
El responsable económico del Gobierno ha resaltado que el plan de respuesta diseñado por el Ejecutivo se apoya en un marco que sigue siendo válido y que se orienta a proteger y preparar a las empresas frente al impacto de los aranceles.
“Ahí es donde estamos poniendo en marcha esta red de seguridad donde hace falta e irla adaptando a lo que nos van pidiendo las empresas a la vez que nos vamos preparando a nivel europeo para ser todavía más fuertes”, ha defendido.
En cuanto a los avales del ICO activados, con un primer tramo de 1.000 millones, las empresas han solicitado 137 millones, que han permitido movilizar 181 millones de financiación. “Dos de cada tres beneficiarios de estos avales son pymes”, ha asegurado Cuerpo, recalcando que son estas compañías las que están notando con mayor intensidad el efecto de este ‘shock’.
Por su parte, el canal internacional del ICO, que inicialmente se había dotado con 1.000 millones, ha registrado una demanda prácticamente doble y se sitúa ahora en 824 millones más que en abril.
Asimismo, se elevó en 2.000 millones la capacidad de Cesce para ofrecer seguros a la exportación. De ese incremento, ya se han utilizado 1.635 millones y hay otros 500 millones en cartera, pendientes de formalizar.
También se puso en marcha el plan ICEX 500, concebido para contactar y acompañar a las 500 empresas con mayor volumen exportador en Estados Unidos. Ese programa ICEX 500 acabó convirtiéndose en 500+ y, en total, ICEX se ha puesto en contacto con 1.649 empresas.
“A partir del mes de septiembre, lo que vamos a hacer es una nueva ronda de contactos con estas empresas para actualizar su estado de situación y, de nuevo, ver si es necesario ir ajustando algunos de los puntos de este plan”, ha señalado el vicepresidente.