El Congreso acelera la reforma para que las minorías logren grupo propio pese al rechazo de PP y Vox

La reforma del Reglamento del Congreso para facilitar grupos propios a las minorías avanza al Pleno entre el rechazo frontal de PP y Vox.

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Hemiciclo del Congreso durante el acto institucional. EUROPA PRESS/E. Parra. POOL - Europa Press

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La Comisión de Reglamento del Congreso ha dado este martes luz verde, con el voto en contra de PP y Vox, a la modificación de las normas internas de la Cámara pensada para facilitar que los partidos minoritarios puedan disponer de grupo parlamentario propio. Se trata de una reforma promovida por ERC, Junts, Podemos, Compromís y el BNG que ha suscitado duras críticas entre los dos grupos de la derecha.

Tras superar este primer trámite en comisión, el dictamen se enviará al Pleno del Congreso, que lo debatirá y someterá a votación el próximo 23 de julio, con la intención de que quede aprobado y pueda entrar en vigor en la siguiente legislatura.

El objetivo de estas formaciones es retocar el artículo 23 del Reglamento de 1982, que actualmente fija que, para constituir grupo propio, es necesario disponer de 15 escaños o, como alternativa, alcanzar al menos cinco diputados y superar el 5% de los votos en el conjunto del país o el 15% en todas las circunscripciones en las que se presenta candidatura.

Con la nueva redacción, los socios parlamentarios de Pedro Sánchez buscan rebajar del 5 al 3% el umbral de voto estatal exigido para crear grupo, y reducir del 15 al 10% el porcentaje requerido en las provincias en las que concurren.

Durante la reunión de la ponencia se incorporó además una enmienda planteada “in voce” por Junts que flexibiliza todavía más las condiciones para formar grupo parlamentario. En la actualidad, la norma indica que se debe lograr al menos el 10% de los sufragios en todas las circunscripciones en las que se compite, pero la formación de Carles Puigdemont ha propuesto que ese requisito solo se exija en aquellas provincias donde se obtenga representación.

Ventajas políticas y económicas del grupo propio

Al inicio de la presente legislatura, ni ERC ni Junts alcanzaban las exigencias marcadas por el Reglamento de 1982 y tuvieron que recurrir a préstamos de diputados del PSOE y de Sumar para poder conformar grupo propio. Esta fórmula fue avalada por la Mesa del Congreso gracias a la mayoría que suman PSOE y Sumar, que a su vez se hicieron con el control del órgano de gobierno de la Cámara con los votos de los partidos independentistas catalanes.

Contar con grupo propio conlleva importantes beneficios en términos políticos, económicos y de recursos. Quien lo logra dispone de voz diferenciada en todos los debates y asegura al menos un puesto en las comisiones parlamentarias, en la Diputación Permanente y en la Junta de Portavoces, además de una pregunta en cada sesión de control al Gobierno. Desde el punto de vista financiero, implica recibir más subvenciones y acceder a las ayudas por el “mailing”.

PP y Vox intentan sin éxito endurecer las reglas

En la comisión se ha rechazado una enmienda del PP que pretendía poner fin al principio de equidad entre grupos parlamentarios vigente desde 1982. Los populares defendían aplicar un criterio estrictamente proporcional, de forma que las subvenciones, los tiempos de intervención y los medios materiales se distribuyeran en función del número de diputados que integran cada grupo.

Los “populares” también han planteado, sin éxito, modificar el actual artículo 27 para que, cuando el número de miembros de un grupo distinto del Mixto “se reduzca durante el transcurso de la legislatura a menos del mínimo exigido para su constitución”, dicho grupo quede automáticamente disuelto y sus integrantes pasen al Mixto. Hoy en día solo se prevé la disolución cuando sus componentes bajan “a un número inferior a la mitad del mínimo exigido”.

Igualmente ha sido rechazada la propuesta del PP de suprimir la figura del diputado asociado, prevista en el Reglamento pero apenas utilizada, que permite que los parlamentarios que al inicio de la legislatura no se inscriban en ningún grupo puedan asociarse a uno ya constituido para evitar recalar en el Mixto.

Tampoco han prosperado las iniciativas de Vox, que defendía eliminar el precepto reglamentario que autoriza pasar de un grupo parlamentario a otro, salvo al Mixto, durante los cinco primeros días de cada periodo de sesiones. Con esta enmienda, Vox buscaba poner fin a las cesiones temporales de diputados.

PSOE, Sumar y sus aliados habituales han tumbado además la propuesta de Vox de prohibir que puedan constituir grupo parlamentario propio aquellos partidos que se presentaran a las elecciones integrados en una misma coalición.

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