El PSOE de Córdoba denuncia un nuevo ataque vandálico con pintadas falangistas y alusiones a Ceuta en su sede provincial

El PSOE de Córdoba denuncia nuevas pintadas falangistas y amenazas en su sede y reclama una condena unánime ante la escalada de ataques políticos.

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Aspecto que presenta la sede provincial del PSOE de Córdoba tras el nuevo acto vandálico del que ha sido objeto. PSOE DE CÓRDOBA

Aspecto que presenta la sede provincial del PSOE de Córdoba tras el nuevo acto vandálico del que ha sido objeto. PSOE DE CÓRDOBA

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El PSOE de Córdoba ha vuelto a repudiar un nuevo episodio de vandalismo contra su sede provincial, donde han aparecido pintadas firmadas por la 'Falange', acompañadas de un punto de mira, con mensajes como 'Ceuta es España', llamamientos a la 'Guerra al invasor' y consignas como 'Abajo el 78'. Para la organización provincial, se trata de "un ataque que vuelve a situar a los socialistas como objetivo de quienes pretenden sustituir el debate democrático por la intimidación, la coacción y el señalamiento político".

A través de una nota pública, la secretaria general del PSOE de Córdoba, Rafi Crespín, ha hecho visible su rechazo a lo ocurrido en las redes sociales, recalcando que "una vez más, los antidemócratas se sirven de la coacción, amenazas y la incitación al odio en la sede del PSOE de Córdoba", y subrayando que "este tipo de pintadas sólo ponen de manifiesto el clima de crispación al que máximos exponentes de la derecha blanquean y animan".

El partido en Córdoba considera "especialmente preocupante que se normalicen este tipo de comportamientos contra las sedes de organizaciones políticas, que son espacios de participación, atención a la ciudadanía, encuentro y defensa de derechos". En esta línea, los socialistas insisten en que las diferencias políticas "deben dirimirse mediante las ideas, los argumentos y las urnas, nunca mediante amenazas, insultos, pintadas o actos vandálicos".

La formación recuerda que este suceso se enmarca en una cadena de agresiones. El último ataque, "con pintadas alusivas a la crisis de Ceuta, insultos contra el partido y el presidente del Gobierno y secretario general, Pedro Sáchez, y simbología de exaltación fascista", se suma a otro registrado hace un par de semanas y a otros anteriores contra sedes socialistas.

Según los datos recabados por el PSOE a nivel estatal, "se han registrado más de 240 ataques en más de 160 sedes socialistas en España durante los últimos años, incluyendo amenazas, insultos, pintadas y otros actos de vandalismo". Ante este panorama, los socialistas cordobeses sostienen que "esta sucesión de ataques debe provocar una respuesta inequívoca de todas las fuerzas políticas democráticas. Condenar este tipo de violencia, sin peros, ni condicionantes, debería ser una obligación para cualquier formación política", advirtiendo de que "el silencio ante estas actuaciones contribuye a normalizar comportamientos incompatibles con la convivencia democrática".

En coherencia con ello, el PSOE de Córdoba reclama "que ninguna organización política mire hacia otro lado ante un ataque a una sede, con independencia de las siglas que sean objeto de la agresión. La defensa del pluralismo, la libertad política y el respeto a quienes piensan diferente debe estar por encima de cualquier diferencia partidista".

Crespín ha alertado asimismo de que "los discursos de confrontación permanente y de deslegitimación del adversario pueden contribuir a generar un clima en el que determinadas conductas acaben normalizándose. Los discursos agresivos son violencia verbal y pueden convertirse en caldo de cultivo para la violencia física", ha remarcado la dirigente socialista.

Pese a esta escalada de ataques, el PSOE de Córdoba insiste en que no piensa ceder ante la presión ni renunciar a su labor política y social. La agrupación provincial remarca que su sede "seguirá siendo un espacio abierto a la ciudadanía, de participación, escucha y defensa de los derechos y servicios públicos".

En la misma línea, la organización sostiene que "cada ataque es un motivo más para seguir adelante, y cada insulto, una razón más para defender nuestras convicciones y nuestra democracia", reafirmando su "compromiso con una política basada en el respeto, el diálogo y la confrontación de proyectos e ideas".

La formación socialista confía, además, en que "los hechos sean investigados y que sus responsables respondan ante la justicia", al tiempo que insta a articular "una respuesta política y social firme para evitar que la intimidación se convierta en una herramienta más de la confrontación política".

Por último, el PSOE de Córdoba subraya que continuará "defendiendo la convivencia democrática y trabajando desde su sede y desde todos los municipios de la provincia por una sociedad en la que nadie tenga que ser señalado o intimidado por sus ideas políticas".