El Rey Felipe VI ha vuelto a invocar el espíritu de la Transición y la “altura de miras” de quienes la protagonizaron para insistir en que la democracia no concluye el próximo 29 de noviembre, fecha en la que los españoles están convocados a las urnas, sino que precisa de un “compromiso diario” de toda la ciudadanía para salvaguardar las instituciones y asegurar la convivencia.
Desde la tribuna del Teatro Campoamor de Oviedo, en la clausura de una nueva edición de los Premios Princesa de Asturias, el monarca ha recalcado que el funcionamiento de la democracia en una “sociedad madura” como la española exige tiempo y constancia.
“No se agota en unas elecciones como las que pronto viviremos, donde los ciudadanos tendrán, una vez más, la altísima responsabilidad de definir la orientación política de nuestro país”, ha subrayado.
El Rey ha defendido que la democracia “requiere de un compromiso diario, cívico y exigente, de un cuidado de sus formas e instituciones, para seguir garantizando nuestra convivencia, para alumbrar esa búsqueda del bien común que atienda y equilibre los legítimos intereses de todos los ciudadanos”.
Felipe VI ha señalado, además, que la democracia “es también una experiencia y un aprendizaje” que los españoles han ido adquiriendo a lo largo de las cinco décadas transcurridas desde la aprobación de la Ley para la Reforma Política de 1977, con la que se desmontaron las estructuras del régimen franquista.
Según ha remarcado, la Transición “fue un proceso complejo, basado en la generosidad y en la altura de miras” y permitió a los ciudadanos “nada menos que pasar pacífica y admirablemente de la dictadura a las libertades”. Ese periodo tuvo como pilar la Constitución de 1978, “capaz de acoger a todos los españoles sin distinción alguna”.
El Rey ha incidido en que ese camino “sigue adelante”, “se renueva año tras año” y “nos obliga a todos a ser humildes, a mantenernos alerta, a renovar también como ciudadanos nuestra constante voluntad de aprender y mejorar”.
Pide sinceridad y reflexiona sobre la Inteligencia Artificial
En otro momento de su discurso, y tras citar a Jorge Luis Borges, Felipe VI ha resaltado el valor de la sinceridad. “La sinceridad en lo que hacemos, queremos, anhelamos e imaginamos: ese es el requisito esencial para culminar nuestro aprendizaje, para que los esfuerzos den fruto, para tener algo valioso que devolver a la sociedad”.
El monarca ha afirmado que esta actitud la encarnan los premiados de este año con los Princesa de Asturias. “Nos dan ejemplos excelentes de hasta dónde puede llegar una vida, una trayectoria, un proyecto de creación o investigación, cuando se viven con sinceridad; una sinceridad que nunca podrá alcanzar, por sí solo, un algoritmo”, ha reivindicado.
Como viene haciendo en sus últimas intervenciones, Felipe VI ha vuelto a referirse a la Inteligencia Artificial, reconociendo que esta “ha demostrado con creces que puede absorber todo el conocimiento humano y devolverlo sintetizado con una inmediatez asombrosa”.
No obstante, ha planteado la duda de si sería capaz “de algo muy distinto, casi contrapuesto: de aprender a través del tiempo, del paso del tiempo, conciliando gradualmente --como hacemos los seres humanos-- el conocimiento con ese necesario aprendizaje moral que sólo nos pueden dar la edad, la consideración por los demás y la experiencia”.
Para el Rey, “la moraleja de todo ello es que necesitamos darnos tiempo. Tiempo para obtener resultados, para lograr objetivos, para llegar a metas; y necesitamos paciencia, también, como sociedades; sobre todo, en este mundo de aceleración tecnológica”, ha incidido.
En su opinión, “tenemos mucho que ofrecer y que ofrecernos”. “Démonos tiempo, démonos confianza, para llegar a la mejor versión de nosotros mismos”, ha apelado.
Reconocimiento a la Princesa Leonor y a la Infanta Sofía
Felipe VI ha querido igualmente dedicar unas palabras a la Princesa Leonor, que intervino antes que él en la ceremonia. “Es un orgullo”, ha dicho, comprobar cómo la heredera al trono “sigue dando pasos firmes como presidenta de Honor de la Fundación, mientras se forma y acumula experiencias valiosas en su aprendizaje vital, como hace también la Infanta Sofía”.
En esta edición de los premios, por primera vez, la Princesa de Asturias ha recibido en solitario a los galardonados antes del acto oficial en el Teatro Campoamor, sin la presencia de Felipe VI y la Reina Letizia, marcando así un nuevo hito en su progresiva asunción de responsabilidades institucionales.