Frente Amplio y Podemos han certificado este viernes su choque de cara a las elecciones del 29N y concurrirán por separado en gran parte del país. El nuevo proyecto impulsado por los partidos del socio minoritario del Ejecutivo ha confirmado que se presentará en todo el Estado mediante alianzas que, en la mayoría de comunidades autónomas, no contarán con la presencia de los morados.
Los contactos de última hora, apurados hasta el límite del plazo para registrar coaliciones este viernes, no han dado fruto y el desenlace es una profunda fractura electoral en buena parte del territorio.
Así, la confluencia entre las formaciones de Frente Amplio y Podemos solo se ha preservado en Canarias y en la Comunidad Valenciana, donde se han registrado candidaturas conjuntas que, en el caso valenciano, estarán encabezadas por Compromís.
En contraste, Frente Amplio ha sellado coaliciones con Ara Més en Baleares y con Chunta Aragonesista en Aragón sin la participación de Podemos. De forma paralela, en el resto de comunidades las fuerzas estatales IU y Movimiento Sumar han cerrado otros acuerdos para listas de unidad, también sin los morados.
Apenas dos horas antes de que concluyera el plazo, Frente Amplio trasladó una propuesta “in extremis” que ofrecía a Podemos puestos destacados en Madrid y Cataluña, su inclusión en todos los pactos de coalición en los que participan, un reparto equilibrado de recursos económicos y una de las coportavocías del futuro grupo parlamentario.
No obstante, la formación liderada por Ione Belarra respondió poco antes del cierre del registro de alianzas electorales que rechazaba ese planteamiento, al considerar que implicaba romper su acuerdo ya suscrito con ERC en Cataluña.
Además, Podemos instaba a Frente Amplio a que sus pretensiones en Madrid y Barcelona no impidieran cerrar entendimientos en la mayoría de comunidades autónomas, y reclamaba hacer una excepción con esas dos plazas, dado que Comuns y los republicanos iban a concurrir por separado y que en Madrid la fragmentación electoral no suponía un castigo tan severo.
A lo largo del día, las discrepancias se han hecho visibles con Podemos defendiendo la fórmula de acuerdos asimétricos por territorios, apelando en particular a IU, mientras mantenía la opción singular de concurrir con una lista propia encabezada por la exministra Irene Montero.
Frente Amplio, por su parte, ha rechazado esa estrategia de pactos parciales y ha ido cerrando entendimientos con otros socios en distintas comunidades, al tiempo que reclamaba a Podemos un acuerdo integral de ámbito estatal que incluyera también Madrid y Cataluña. En el entorno de este nuevo espacio se reprochaba que la dirección morada no se hubiera sentado aún a negociar formalmente y que, durante la mañana, ni siquiera atendiera las llamadas.
Mientras tanto, Podemos ha mantenido intacto su pacto de colaboración con ERC, una alianza inédita que le reserva puestos como independientes en la lista de la formación soberanista (el 6 y el 10 por Barcelona) y que, sobre todo, prevé que el candidato republicano, Gabriel Rufián, comparta actos de campaña con Irene Montero. Con ello, defendían que el tándem de ambos liderazgos es lo que el electorado de izquierdas demanda para reactivar ese espacio político.