El Gobierno ha iniciado este domingo el desmantelamiento de uno de los campamentos temporales de acogida de migrantes instalados en el puerto de Ceuta. La Policía Nacional ha desplegado desde primera hora de la mañana un operativo en el muelle de Poniente que ha concluido con el desalojo de las 50 carpas de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
Cientos de personas que permanecían en estas instalaciones han sido trasladadas al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) de El Tarajal, donde se comprueba su situación administrativa antes de determinar su destino. Según fuentes del Gobierno citadas por elDiario.es, decenas de ellas han regresado posteriormente a Marruecos.
La actuación se enmarca en el plan del Ejecutivo para retirar progresivamente los dispositivos extraordinarios de acogida habilitados tras las entradas masivas de personas migrantes registradas en Ceuta a finales de julio.
Dudas sobre el carácter voluntario de los retornos
Uno de los aspectos más controvertidos del operativo es la forma en la que se han producido algunas de las salidas hacia Marruecos. El Ministerio del Interior sostiene que se ha aplicado la fórmula del retorno voluntario. Sin embargo, elDiario.es ha observado que algunos migrantes, después de pasar por las instalaciones policiales del CATE, han sido acompañados por agentes de la Policía Nacional agarrados del brazo hasta una puerta situada en la zona de seguridad de la valla fronteriza, en un paso no habilitado.
El medio también recoge testimonios de personas alojadas en el campamento que denuncian que algunos migrantes han sido enviados a Marruecos. Un joven identificado como Annas ha asegurado que los más jóvenes y los mayores fueron trasladados fuera de las instalaciones.
Por el momento, ni Interior ni la Delegación del Gobierno han facilitado cifras oficiales sobre el número de personas alojadas en el campamento, cuántas han regresado a Marruecos o cuántas tenían todavía pendiente una resolución sobre su solicitud de protección internacional.
El Gobierno prevé cerrar otros dispositivos temporales
La retirada de las carpas del puerto forma parte de un proceso más amplio anunciado esta semana por el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. El Ejecutivo pretende reagrupar a las personas migrantes en los recursos que continúan disponibles y cerrar aquellos dispositivos con menor ocupación.
Según los datos trasladados por el Gobierno, los campamentos temporales habilitados en Ceuta cuentan con unas 7.000 plazas, de las que alrededor de 5.800 estaban ocupadas. Torres también cifró en más de 15.000 las personas que habían regresado a sus países desde el inicio de la crisis.
La Delegación del Gobierno ha confirmado que el operativo de este domingo ha permitido desalojar por completo las 50 carpas del muelle de Poniente, donde se procederá a la limpieza y retirada de las instalaciones. También ha avanzado que los traslados continuarán en otros dispositivos temporales para optimizar las plazas disponibles.
El cierre de este campamento supone el primer paso de la retirada progresiva de los recursos extraordinarios habilitados durante la crisis migratoria del verano, aunque todavía quedan personas alojadas en otros espacios de acogida de la ciudad.