El ministro para la Transformación Digital y la Función Pública, Óscar López, ha reiterado este viernes que no rectifica sus críticas a los jueces "de la A a la Z", en la misma jornada en la que la presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló, ha rechazado las alusiones desde el Gobierno a una posible "prevaricación" por parte de algunos magistrados.
En una intervención en el canal de televisión ‘La Sexta’, Óscar López ha insistido en que sostiene las valoraciones que ha realizado en los últimos días sobre decisiones judiciales que considera "injustas", entre ellas, a su juicio, la que afectó al exfiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz.
Al ser cuestionado por la identidad concreta de esos jueces, el también secretario general del PSOE en la Comunidad de Madrid ha evitado señalar a nadie en particular y se ha limitado a subrayar que dice lo que le "da la gana siempre".
Los votos y los límites de la actuación política
En paralelo, la presidenta del Tribunal Supremo, Isabel Perelló, ha arremetido este viernes contra las acusaciones de "prevaricación" atribuidas al Gobierno y ha recalcado que los votos "no legitiman cualquier actuación". A su entender, las campañas "veladas y no tan veladas" que dañan la imagen de la judicatura española suponen una amenaza para el Estado de Derecho.
Perelló ha subrayado que la independencia judicial constituye un "rasgo esencial" del estatuto jurídico de los jueces y ha calificado de "lamentable" tener que reiterar esta idea en el contexto actual.
"Todo intento de injerencia en la independencia judicial proceda de donde proceda, supone una amenaza para el Estado de Derecho y supone poner en entredicho los fundamentos jurídicos y políticos de nuestra sociedad democrática", ha sostenido la presidenta del Alto Tribunal.
La magistrada ha defendido la pluralidad de puntos de vista, la discrepancia y la crítica, que "cuando es constructiva y respetuosa" contribuye a "mejorar" el sistema.
"Todas las resoluciones judiciales, todas, pueden y deben ser objeto de debate, de crítica, pero hay un salto cualitativo cuando esta crítica va dirigida a cuestionar la honestidad profesional del juez. Esto es lo que no resulta admisible", ha apostillado.