Óscar Puente, el hombre de confianza de Sánchez que pasó de la Alcaldía de Valladolid a Transportes y se marcha tras dos tragedias ferroviarias

Abogado, antiguo actor de teatro y uno de los dirigentes socialistas más combativos, llegó al Gobierno después de protagonizar la réplica a Feijóo en su investidura. Su dimisión, tras los accidentes de Adamuz y Urda, pone fin a casi tres años al frente de uno de los ministerios más expuestos del Ejecutivo

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente. Marta Fernández - Europa Press

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Óscar Puente (Valladolid, 1968) ha pasado en apenas tres años de convertirse en uno de los protagonistas de la política nacional a anunciar su dimisión como ministro de Transportes. El dirigente socialista, que durante ocho años gobernó Valladolid y que se ganó la confianza de Pedro Sánchez en las batallas internas del PSOE, abandona el Ejecutivo después de dos accidentes ferroviarios de enorme gravedad, el de Adamuz (Córdoba), en enero, y el de Urda (Toledo), el pasado 28 de octubre.

Su renuncia llega en un momento especialmente delicado para el Gobierno, a menos de un mes de las elecciones generales del 29 de noviembre y después de varios días de presión política sobre su gestión. Puente, que hasta este mismo martes había rechazado dimitir, ha terminado por asumir que no podía continuar al frente del Ministerio tras las dos tragedias.

"Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año", ha afirmado durante su despedida.

Su salida cierra una etapa caracterizada por una intensa exposición pública, frecuentes enfrentamientos con la oposición y una gestión ferroviaria sometida a un escrutinio creciente. También interrumpe una trayectoria política estrechamente vinculada a Sánchez, de quien fue portavoz en la Ejecutiva Federal del PSOE y uno de sus apoyos durante la reconstrucción del liderazgo socialista.

De abogado y actor de teatro a alcalde de Valladolid

Nacido el 15 de noviembre de 1968, Óscar Puente se licenció en Derecho por la Universidad de Valladolid y completó su formación con un máster en Dirección Política de la Fundación Jaime Vera. Antes de dedicarse por completo a la política, ejerció como abogado entre 1995 y 2015, una profesión que compaginó durante parte de su trayectoria con la actividad municipal.

Su biografía incluye una faceta menos conocida: fue actor de teatro entre 1988 y 1999, según recoge su ficha oficial en el Congreso de los Diputados. Llegó a actuar en escenarios de Madrid, Almagro e incluso París, antes de concentrar su carrera profesional en la abogacía y la política.

Afiliado al PSOE desde 1990, comenzó a asumir responsabilidades orgánicas en Valladolid en 2004, cuando fue nombrado vicesecretario general de la Ejecutiva Provincial. Tres años después obtuvo su primera acta de concejal y en 2008 pasó a dirigir el grupo municipal socialista.

Su oportunidad llegó en 2015, cuando consiguió la Alcaldía de Valladolid gracias al apoyo de otras fuerzas de izquierda. Gobernó la ciudad durante dos mandatos consecutivos y, en las elecciones municipales de 2023, logró que el PSOE fuera la fuerza más votada. Sin embargo, el acuerdo entre el PP y Vox permitió al popular Jesús Julio Carnero hacerse con el Ayuntamiento, poniendo fin a ocho años de gobierno socialista.

Aquella derrota institucional, pese a haber ganado las elecciones en votos, terminaría abriéndole las puertas de la política nacional.

La fidelidad a Sánchez y el discurso que lo llevó al Gobierno

La relación política entre Óscar Puente y Pedro Sánchez se consolidó durante las disputas internas del PSOE. El dirigente vallisoletano respaldó al actual presidente del Gobierno y, después de su victoria frente a Susana Díaz en las primarias de 2017, asumió la portavocía de la Comisión Ejecutiva Federal socialista, responsabilidad que ejerció hasta 2021.

No obstante, el episodio que lo proyectó definitivamente al primer plano nacional llegó el 26 de septiembre de 2023.

Durante el debate de investidura de Alberto Núñez Feijóo, Sánchez sorprendió al Congreso al ceder la réplica al entonces diputado por Valladolid. Puente protagonizó una intervención dirigida contra el candidato del PP, al que recordó que, igual que él en Valladolid, había sido el más votado sin reunir los apoyos necesarios para gobernar.

El paralelismo entre ambas situaciones permitió al PSOE cuestionar el argumento de Feijóo sobre el derecho a gobernar de la lista más votada. La intervención también mostró el estilo parlamentario de Puente, caracterizado por la confrontación directa, la ironía y las respuestas incisivas a sus adversarios.

Menos de dos meses después, en noviembre de 2023, Sánchez lo nombró ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, en sustitución de Raquel Sánchez. Era su primer cargo en el Gobierno central.

Un ministro de confrontación política y fuerte presencia en las redes

Desde su llegada al Ministerio, Puente combinó la gestión de una cartera de gran complejidad técnica con una actividad política y comunicativa poco habitual entre los responsables de Transportes.

Sus intervenciones parlamentarias, entrevistas y publicaciones en redes sociales provocaron frecuentes controversias con dirigentes del PP y Vox. Lejos de limitar sus apariciones públicas a los asuntos de su departamento, participó activamente en debates políticos nacionales e internacionales.

Uno de los episodios más conocidos tuvo lugar en mayo de 2024, cuando unas declaraciones sobre el presidente argentino Javier Milei desencadenaron un enfrentamiento diplomático entre ambos países.

Ese mismo año, tanto el Senado como el Congreso aprobaron reprobaciones contra su gestión, en un contexto de críticas por las incidencias ferroviarias y los problemas del servicio.

Su estilo comunicativo generó valoraciones contrapuestas. Mientras el PSOE defendía su capacidad para responder a la oposición y explicar las decisiones del Ejecutivo, sus adversarios cuestionaban el tono de sus intervenciones y reclamaban una mayor atención a los problemas de la red ferroviaria.

Transportes, el ministerio que terminó condicionando su carrera

La llegada de Puente al Ministerio coincidió con un periodo de importantes desafíos para el sistema ferroviario español: la expansión de la alta velocidad, la liberalización del transporte de viajeros, las necesidades de renovación de las infraestructuras y las incidencias recurrentes en distintas líneas.

Durante su mandato, el departamento continuó impulsando inversiones ferroviarias y políticas de fomento del transporte público, incluidas las ayudas y bonificaciones a los viajeros. Sin embargo, los retrasos, las averías y las interrupciones del servicio alimentaron las críticas a la gestión de Renfe y Adif.

El 18 de enero de 2026, el accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba, provocó 46 fallecidos. Nueve meses después, el 28 de octubre, una nueva tragedia golpeó la red de alta velocidad, esta vez en Urda, Toledo, donde la colisión entre dos trenes elevó a 74 el número de víctimas mortales, según el último balance comunicado.

En el caso de Urda, las investigaciones se centran en las circunstancias que permitieron la circulación de los convoyes después de una avería del sistema de señalización LZB y en las autorizaciones emitidas desde el centro de control de Adif en Atocha.

Puente había atribuido inicialmente el desenlace a una decisión humana errónea en la gestión de la circulación, aunque las responsabilidades concretas siguen pendientes de las conclusiones de la investigación técnica y judicial.

El ministro defendió durante los días posteriores al siniestro que no había adoptado ninguna decisión que contribuyera directamente a los accidentes. Incluso este martes, antes de acudir al Congreso, había descartado abandonar voluntariamente el Ejecutivo.

Horas después cambió de posición y anunció su dimisión ante la Diputación Permanente.

Una despedida que también lo aparta de las elecciones del 29N

La renuncia de Óscar Puente no se limita al Gobierno. El dirigente socialista también ha anunciado que abandona la candidatura del PSOE para las elecciones generales del 29 de noviembre, en la que figuraba como cabeza de lista por Valladolid.

Su decisión pone fin, al menos por ahora, a una etapa de protagonismo institucional que comenzó en el Ayuntamiento de su ciudad y culminó en el Consejo de Ministros.

Puente ha explicado que Pedro Sánchez desconocía su intención de dimitir hasta apenas unos minutos antes de que la anunciara en el Congreso. Según su relato, comunicó la decisión al presidente durante la tarde, cuando su comparecencia parlamentaria ya estaba avanzada.

A punto de cumplir 58 años, el antiguo alcalde de Valladolid abandona el Ministerio después de casi tres años en el Gobierno y más de tres décadas de militancia socialista. Su trayectoria queda vinculada tanto a su papel en el ascenso político de Sánchez y a su paso por la Alcaldía como a las controversias de su gestión y a las dos tragedias ferroviarias que han precipitado su salida.