La Policía Nacional ha comenzado el operativo para trasladar a centenares de migrantes asentados en el poblado chabolista de la playa de Benítez, en Ceuta, hasta el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), ubicado en las naves del Tarajal, con el fin de proceder a su filiación.
Desde las 7:00 horas, más de una decena de furgones policiales se han desplegado en la zona. Además, se han situado agentes en el extremo del paseo que conecta con el centro urbano para impedir nuevas estampidas como la registrada durante el traslado de 1.800 personas al Puerto. De forma paralela, más de cinco furgones se han apostado en la playa del Trampolín, muy próxima a la de Benítez, para evitar que parte de los más de 4.000 migrantes que duermen allí acudieran a Benítez alertados por el ruido del dispositivo.
Minutos antes de las 8:00 horas, alrededor de medio centenar de antidisturbios ha accedido a la arena y ha comenzado a despertar a los migrantes. “Coged las cosas y fuera”, les han indicado. Los ocupantes han ido saliendo de las chabolas con sus pertenencias sin mostrar resistencia. Los agentes han organizado a los migrantes en filas antes de escoltarlos hasta el paseo marítimo, donde está previsto que lleguen de forma inminente los autobuses encargados de su traslado al CATE.
Según han señalado fuentes policiales a Europa Press, la Policía los llevará en autobuses hasta el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), donde serán identificados por la Policía Nacional. Las mismas fuentes avanzan que se prevé acordonar el acceso a la playa de Benítez por la zona de la Desalinizadora para impedir que vuelva a ser ocupada tras el desalojo, algo que ya ha ocurrido anteriormente en el área del Trampolín.
El desalojo de Benítez responde a “motivos de seguridad”, ya que en este punto se ubica el aliviadero de una presa por donde se evacúa el agua cuando el pantano alcanza su capacidad máxima con las lluvias. La temporada de precipitaciones se inició este lunes. De acuerdo con las fuentes policiales consultadas, la Policía Nacional ha introducido drones en el conducto que lleva el agua desde el pantano hasta Benítez y, mediante cámaras térmicas, han constatado que hay personas viviendo en su interior.