Óscar Puente volverá este martes al Congreso en plena presión política por el accidente ferroviario de Urda (Toledo), que dejó 69 fallecidos. El ministro de Transportes comparecerá a las 17:00 horas ante la Diputación Permanente para dar explicaciones sobre la actuación del Gobierno, en una sesión en la que PP, Vox, Junts y PNV reclamarán su dimisión. Los cuatro partidos suman 35 de los 69 integrantes de este órgano, una mayoría que anticipa un duro interrogatorio parlamentario para el titular de Transportes.
La comparecencia, solicitada por el propio ministro, llega después de que Sumar, Esquerra Republicana y Podemos reclamaran que acudiera al Congreso para informar sobre la tragedia. Pero el debate ha ido más allá de las explicaciones sobre el accidente: la exigencia de responsabilidades políticas ha alcanzado también a formaciones que hasta ahora han respaldado al Ejecutivo en distintas votaciones. El PNV ha defendido que Puente debe dejar el cargo y ha planteado que, si no dimite, sea el presidente del Gobierno quien lo cese. Junts también ha reclamado su salida.
La aritmética de la Diputación Permanente refleja la dimensión de la presión. El PP cuenta con 27 representantes; Vox, con seis; y Junts y PNV suman los dos restantes hasta alcanzar los 35. Frente a ellos, el bloque que podría respaldar al Gobierno reúne 34 puestos: PSOE, Sumar, ERC, EH Bildu y Podemos. Esta distribución no equivale por sí misma a una votación de censura al ministro, pero sí anticipa que la exigencia de dimisión contará con el respaldo de la mayoría de los miembros del órgano.
Puente llega con el respaldo de Sánchez
Pese a las demandas de dimisión, Pedro Sánchez mantiene por ahora su confianza en el ministro. La posición que trasladan desde el entorno del Gobierno es que Puente debe continuar al frente de Transportes para dirigir la respuesta a la crisis y explicar lo sucedido. El propio titular del departamento ya descartó dimitir en su comparecencia ante los medios del pasado viernes y defendió que su obligación es dar explicaciones y trabajar para que la tragedia no vuelva a repetirse.
El ministro tratará de poner el foco en su disposición a comparecer y responder a las preguntas, tanto en sus intervenciones públicas como ante el Parlamento. También prevé contraponer esa actitud a la de responsables políticos de otros gobiernos ante accidentes y tragedias anteriores. Entre los precedentes que forman parte del debate político figuran el accidente de Angrois, en 2013, y otros episodios en los que la oposición ha cuestionado la asunción de responsabilidades por parte de dirigentes del PP.
La posición que trasladan desde el entorno del Gobierno es que Puente debe continuar al frente de Transportes para dirigir la respuesta a la crisis y explicar lo sucedido
El líder de los populares, Alberto Núñez Feijóo, ha sostenido que la salida de Puente sería necesaria, aunque insuficiente, y ha reclamado también explicaciones al presidente del Gobierno. Vox, por su parte, mantiene sus críticas al conjunto del Ejecutivo. La exigencia de responsabilidades no se limita, por tanto, al titular de Transportes, aunque será el ministro quien se someta este martes a las preguntas de los grupos.
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Un plan de seguridad antes de la sesión parlamentaria
La jornada del martes tendrá dos momentos relevantes para el ministro. Antes de acudir al Congreso, Puente expondrá las medidas e inversiones que el Gobierno prevé aprobar en el Consejo de Ministros para reforzar la seguridad del sistema ferroviario. La comparecencia parlamentaria llegará por la tarde, cuando los grupos podrán confrontar esas propuestas con las explicaciones del titular de Transportes sobre la gestión del accidente.
La sesión se celebrará cuando todavía no se ha cumplido una semana de la tragedia y con la investigación técnica y judicial en marcha. La determinación de las causas y de las posibles responsabilidades deberá apoyarse en sus resultados, mientras que el debate de la Diputación Permanente se centrará en la responsabilidad política del Gobierno y en la continuidad del ministro.
El accidente de Urda ha alterado también el escenario de la precampaña para las elecciones del 29 de noviembre. La estrategia del PSOE, que había apostado por un tono optimista y centrado en cuestiones sociales, ha quedado desplazada por la gestión de la tragedia y las demandas de explicaciones. La comparecencia de Puente será así uno de los principales focos políticos de una semana en la que el Gobierno deberá responder en el Congreso mientras intenta reorientar su discurso electoral.
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