El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha puesto en valor el “despliegue importante” realizado por Marruecos durante la jornada, que ha evitado una nueva entrada masiva de migrantes en Ceuta y Melilla. Este operativo, ha subrayado, contrasta con las medidas que Rabat aplicó a finales de julio y que considera que fueron insuficientes para contener la presión migratoria en la frontera.
En una rueda de prensa en Nueva York, donde participa en la Asamblea General de la ONU, Sánchez ha reiterado que “resulta claro que los mecanismos de control de frontera no fueron suficientes” los días 30 y 31 de julio, cuando más de 80.000 migrantes accedieron a Ceuta. El jefe del Ejecutivo ha negado estar elevando el tono frente a Rabat respecto a sus declaraciones anteriores.
“No se trata de ser más duro o blando, se trata de ser eficaces”, ha recalcado, asegurando que no comparte la interpretación que se hizo de sus palabras del día anterior en una entrevista en la CNN, en la que afirmó que Marruecos había fallado en la gestión del control fronterizo en Ceuta en julio y reclamó “respuestas” al reino alauí.
En este contexto, ha querido “valorar” públicamente el “despliegue muy importante de Policía (marroquí) tanto en la frontera de Ceuta como en la frontera de Melilla ante avisos que había en redes sociales sobre un intento de asalto nuevamente a estas dos ciudades autónomas”. Según ha indicado, esta actuación ha sido clave para impedir un nuevo episodio de entradas masivas.
Sánchez ha añadido que “esto también hay que reconocerlo, pero no solamente por parte del Gobierno de España sino también lógicamente por parte de otros actores políticos que son muy rápidos en criticar” al reino alauí “pero luego cuando efectivamente hay una respuesta pues no lo reconocen”, reclamando así un reconocimiento más amplio al papel desempeñado por Marruecos en esta ocasión.
((Seguirá ampliación))