El portavoz adjunto de Sumar en el Congreso y diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, ha acusado este miércoles al PSOE de padecer el “síndrome de Estocolmo” con el rey de Marruecos, Mohamed VI, y sostiene que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, “llega tarde” a ofrecer explicaciones sobre la crisis generada por la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta a finales de julio.
En una comparecencia ante los medios en la Cámara Baja, Ibáñez ha descrito esa entrada masiva como “un caso de ataque híbrido” contra la soberanía española y ha censurado que el Ejecutivo no señale de forma explícita la responsabilidad de Rabat en lo sucedido. “Desgraciadamente, hoy todavía el PSOE tiene el síndrome de Estocolmo con el rey de Marruecos”, ha afirmado.
El diputado de Sumar ha elogiado la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado durante la crisis del 30 de julio y la ha comparado con la tragedia de la valla de Melilla de 2022, en la que murieron 23 inmigrantes. “Son responsabilidad política de España, pero ahora aunque haya habido más de 141 fallecidos que merecen nuestro respeto es evidente que la Policía actuó bien ese día”, ha indicado.
En este marco, Ibáñez ha reclamado que España “siga siendo un faro de defensa de los Derechos Humanos”, pero ha exigido igualmente una reacción “clara” frente a “dicho ataque”.
Críticas a las vacaciones de Sánchez y a su tardanza en dar explicaciones
Preguntado por la gestión de Sánchez tras la crisis, el representante de Sumar ha admitido que “es humano” que el presidente disfrute de vacaciones, especialmente tras un curso político “particularmente difícil y doloroso” en el que, según ha recordado, ha sido “víctima de acoso familiar por razones políticas, de diferentes 'lawfares' y del desgaste por diversos casos de corrupción”.
No obstante, ha añadido que “en la vida uno no tiene siempre lo que quiere” y ha considerado que, dada la “gravedad” de los hechos, Sánchez “debería haber acordado un mando único que le reportase de manera concreta” o “haber trasladado sus vacaciones a finales de septiembre u octubre”.
En esta línea, ha insistido en que el jefe del Ejecutivo “llega tarde” al acudir al Congreso el 9 de septiembre para rendir cuentas. A su entender, en esa comparecencia deberá abordar varios asuntos que han quedado “pendientes”: el papel del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), las relaciones con Marruecos y la política energética de España y Argelia.
Choque entre Robles y Marlaska y exigencia de aclarar el papel del CNI
Ibáñez también se ha referido al enfrentamiento de versiones entre la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, sobre si el CNI alertó o no de lo que iba a ocurrir. Robles sostiene que el centro cumplió con su cometido y emitió avisos, mientras que Marlaska afirma que no hubo “ningún atisbo” de comunicación previa sobre los hechos.
El diputado de Sumar ha subrayado que “lo grave es que no haya una única versión en el Gobierno” y ha sugerido que “quizá hubo una información oral no exacta de que podría suceder algo y luego sucedió esto y alguien dice que ya lo había avisado”. “Creo que también tenemos que ser conscientes de cómo funcionan estos informes muchas veces y cómo hay quien se cura en salud y luego no pasa nada o luego sí pasa y valorar el riesgo”, ha añadido.
En cualquier caso, considera “muy grave” la “divergencia” entre ambos ministros y que aún no se haya esclarecido qué datos manejaba la inteligencia española. “Creo que esto es grave”, ha reiterado, calificando de “bochornoso” que las explicaciones de Robles y Marlaska se produjeran casi de forma simultánea.
Por último, ha recordado que su grupo parlamentario ya registró en el Congreso una petición de comparecencia de la directora del CNI, Esperanza Casteleiro, con el fin de que detalle qué ocurrió y qué información se manejó en los días previos a la crisis.