Un grupo de especialistas de la Escuela Nacional de Sanidad (ENS) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha realizado una investigación en la que se actualizan las cifras de mortalidad atribuible al consumo de alcohol en España. El informe concluye que un 64,9 por ciento de los fallecimientos vinculados a esta sustancia se consideran prematuros, al producirse antes de los 75 años.
El análisis, centrado en el periodo comprendido entre 2001 y 2021, detalla que en esas dos décadas se registraron 300.000 muertes asociadas al alcohol —13.887 de ellas en el último año estudiado— entre la población de 15 o más años. Así lo han confirmado las autoras del trabajo, integrantes también del Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP), en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y el Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid (IdISSC).
La investigación, financiada por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas (PNSD), dependiente del Ministerio de Sanidad, y dirigida por Marta Donat, Julieta Politi, Paule González-Recio, Gregorio Barrio y María José Belza, pone igualmente de relieve que el 78,3 por ciento de las defunciones correspondieron a hombres. En este grupo, el riesgo de morir por causas atribuibles al alcohol es cuatro veces superior al de las mujeres.
La tasa de mortalidad estandarizada baja, pero el impacto sigue siendo elevado
"La tasa estandarizada por edad de mortalidad atribuible a alcohol descendió un 34,7 por ciento entre 2001-2004 y 2021", han señalado las autoras, quienes han añadido que "pese a esta disminución, la carga continúa siendo alta, lo que pone de manifiesto la importancia de mantener las estrategias de prevención y reducción de los daños relacionados con el consumo de alcohol". Según el estudio, en 2021 el alcohol estuvo presente en el 3,3 por ciento de todas las muertes en la población de 15 y más años, porcentaje que se elevó hasta el 9,7 por ciento en el grupo de 35 a 54 años.
El trabajo detalla además que las principales causas de muerte analizadas fueron el cáncer (5.805 fallecimientos), las enfermedades digestivas (5.303) y las causas externas (2.605). "El impacto va mucho más allá de las enfermedades hepáticas, con una importante contribución a las muertes por otras patologías", han explicado las investigadoras, que subrayan que "teniendo en cuenta el peso de las muertes prematuras y que las estimaciones realizadas son bastante conservadoras, el consumo de alcohol sigue representando una carga importante de enfermedad y muerte en España".
"La mayor parte de las muertes atribuibles a alcohol, sobre todo entre los hombres, se relacionan con el consumo excesivo, y aún persisten desigualdades territoriales", han proseguido, para agregar que "estos resultados ponen de manifiesto la importancia de mantener y reforzar las estrategias preventivas, especialmente en los territorios donde el riesgo es mayor y donde los descensos observados han sido más lentos".