Menos de la mitad de las facultades de Medicina en España ofrecen formación obligatoria en cuidados paliativos

Un estudio revela que solo 23 de 53 facultades de Medicina en España ofrecen formación obligatoria en cuidados paliativos, evidenciando grandes desigualdades.

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En España, solo 23 de las 53 facultades de Medicina incluyen como obligatoria la formación en cuidados paliativos para sus alumnos, lo que supone un 43 por ciento del total. Así lo indica una investigación liderada por el Observatorio Global de Cuidados Paliativos “ATLANTES”, perteneciente al Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad de Navarra.

El trabajo, elaborado junto con el Centro Europeo de Investigación en Cuidados Paliativos del Hospital Universitario de Oslo (Noruega) y difundido este sábado, Día Mundial de los Cuidados Paliativos, en la revista “The Lancet Regional Health-Europe”, analiza la situación docente en los 55 países que integran la región europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El informe detalla que únicamente 15 de esos 55 países, un 27 por ciento, aseguran la enseñanza obligatoria de esta materia en todas sus facultades de Medicina. Entre ellos figuran Alemania, Finlandia, Francia, Irlanda, Hungría, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Moldavia, Montenegro, Países Bajos, Noruega, Tayikistán y Reino Unido.

Los autores destacan la vinculación entre disponer de un marco regulador específico sobre la docencia en cuidados paliativos, tenga o no carácter vinculante, y una mayor presencia de esta formación en las universidades. En el caso español, la normativa existente no es de obligado cumplimiento.

“A pesar de que la situación dista mucho de ser satisfactoria, se están produciendo avances importantes”, ha señalado el investigador principal del estudio y director de “ATLANTES” y del Servicio de Control de Síntomas y Medicina Paliativa de la Clínica Universidad de Navarra, Carlos Centeno, al referirse al contexto nacional.

Entre los progresos, Centeno menciona el incremento de médicos que participan en la enseñanza universitaria de esta disciplina y el desarrollo de la investigación en la materia. A su entender, España es “uno de los países que mejor ha documentado la experiencia de enseñar cuidados paliativos en el grado de Medicina”.

Desigualdades formativas en Europa

Centeno subraya que las diferencias en el acceso a la formación en cuidados paliativos se extienden por toda Europa, de modo que la universidad en la que se gradúa un futuro médico sigue condicionando si recibirá o no esta preparación y si lo hará mediante una asignatura obligatoria u optativa.

En esta línea, lamenta que en 17 de los países analizados ninguna facultad de Medicina ofrece esta enseñanza como materia troncal. En esos Estados, la formación va desde la ausencia total hasta su presencia únicamente a través de asignaturas optativas.

Desde el punto de vista regulatorio, el estudio recoge ejemplos de países que imparten de manera obligatoria la educación en cuidados paliativos en todas sus facultades, aunque cuentan con marcos normativos muy distintos.

Así, Francia dispone de una regulación vinculante y aprobó en 2016 una ley específica que fija la adquisición obligatoria de estos conocimientos en la formación médica inicial, con el contenido curricular determinado por decretos ministeriales.

Por el contrario, Finlandia, sin una ley de carácter vinculante, fomenta la enseñanza de cuidados paliativos mediante recomendaciones curriculares nacionales y directrices del Ministerio de Asuntos Sociales y Salud.

La formación, un requisito imprescindible

Centeno insiste en que la preparación en cuidados paliativos, sea cual sea el modelo que escoja cada país, “no es opcional ni negociable, sino un requisito esencial”, alineado con las demandas de la ciudadanía y con los principios de la profesión médica.

“Cuando un estudiante entiende que forma parte de su genoma de médico atender la enfermedad grave y aliviar el sufrimiento, también cuando no se puede curar, su actitud dura para siempre, ya sea cirujano, especialista en trasplantes o en microbiología. Siempre va a tener una mirada paliativa”, ha añadido.

Por su parte, el responsable del paquete de trabajo sobre cuidados paliativos en JANE-2, el profesor Stein Kaasa, ha avanzado que, dentro de este proyecto, se impulsarán medidas para reforzar la formación de grado y posgrado en medicina paliativa y para avanzar en el reconocimiento de la especialidad a nivel europeo.

En su opinión, “es una amenaza para los pacientes y sus familias que solo el 27 por ciento de las facultades de Medicina de Europa enseñen medicina paliativa”.