El terremoto de magnitud 7,6 que ha sacudido Panamá este viernes 9 de octubre ha provocado momentos de alarma entre la población, especialmente en Ciudad de Panamá, donde el temblor se ha sentido en distintos edificios y numerosos ciudadanos han salido a la calle.
Según los primeros datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), difundidos por Associated Press, el epicentro se ha localizado aproximadamente a 14 kilómetros al suroeste de Pitaloza Arriba, cerca del extremo sur del país.
Por el momento, la información inicial consultada no permite confirmar una cifra de víctimas mortales, heridos o edificios dañados como consecuencia de este terremoto. La ausencia de un balance no significa que se haya descartado la existencia de daños.
Evacuaciones en Ciudad de Panamá
El movimiento sísmico ha alcanzado la capital panameña, donde se han registrado evacuaciones de edificios tras las sacudidas.
La percepción del terremoto en una ciudad alejada del epicentro demuestra el alcance del movimiento, aunque no permite determinar por sí sola la gravedad de los daños.
Las consecuencias dependen de factores como la intensidad de la sacudida en cada localidad, las condiciones del terreno y las características de las construcciones.
Qué se sabe sobre las víctimas y los daños
Los primeros informes publicados no ofrecen todavía un balance cerrado de personas afectadas.
Para establecer el número de víctimas y los daños materiales será necesario disponer de comunicaciones actualizadas de las autoridades de emergencia panameñas y de las inspecciones realizadas en las zonas próximas al epicentro.
Las cifras preliminares pueden modificarse durante las primeras horas, especialmente cuando el terremoto afecta a comunidades alejadas de los principales centros urbanos.
La vigilancia continúa tras el terremoto
Después de un seísmo de gran magnitud pueden producirse réplicas, algunas de ellas perceptibles para la población.
Además del seguimiento sísmico, los organismos de emergencia deben evaluar los posibles efectos sobre las zonas costeras y mantener las recomendaciones de protección mientras exista riesgo.
La evolución de las próximas horas permitirá conocer con mayor precisión las consecuencias del terremoto y determinar si se han producido daños personales o materiales.