El 91,4 por ciento de los especialistas en Otorrinolaringología consulta de manera rutinaria a sus pacientes acerca de su hábito tabáquico y el 94,7 por ciento opina que debe involucrarse de forma activa en la deshabituación del tabaco, tal y como recoge el estudio “ORL-ACTÚA”, la primera encuesta realizada a nivel nacional sobre la actitud y la práctica clínica de esta especialidad frente al tabaquismo.
Las conclusiones, elaboradas a partir de las respuestas de 476 otorrinolaringólogos de distintas comunidades autónomas, han sido dadas a conocer por el Comité de Prevención del Tabaquismo de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) durante su 77.º Congreso Nacional.
“El estudio 'ORL-ACTÚA' pone cifras a algo que sospechábamos. La conciencia sobre el papel del tabaco en las enfermedades ORL es alta, pero aún debemos seguir trabajando para dotar a los especialistas de todas las herramientas necesarias. Cerrar esa brecha es una oportunidad de salud pública fundamental”, ha señalado Javier Castrodeza, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública y exsecretario general de Sanidad.
Sin embargo, el informe también muestra que únicamente el 39,9 por ciento de los otorrinos se ve preparado para indicar tratamiento farmacológico y solo el 10,3 por ciento lo prescribe de manera habitual. “No basta con preguntar por el consumo de tabaco, necesitamos que los especialistas se sientan capacitados para ofrecer tratamiento o derivar al paciente de forma adecuada. Ahí es donde la formación específica marca la diferencia”, ha subrayado Carlos Jiménez-Ruiz, neumólogo y expresidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).
La capacitación en este ámbito se identifica como uno de los principales puntos débiles, ya que solo el 8,2 por ciento de los otorrinolaringólogos ha realizado formación específica en deshabituación tabáquica en el último lustro, pese a que casi nueve de cada diez (88,9%) manifiestan interés en recibirla.
“Existe una voluntad profesional indiscutible para asumir un rol más activo frente al tabaquismo. Nuestro reto ahora es canalizar esa disposición y ofrecer las pautas adecuadas para guiar al paciente en consulta”, ha destacado Jiménez-Ruiz.