El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha decidido no implicarse directamente en la resolución del conflicto derivado de la reforma del Estatuto Marco ni en la búsqueda de un acuerdo que ponga fin a la huelga de médicos, al considerar que el “interlocutor competente” para estas negociaciones es el Ministerio de Sanidad.
Desde el Gabinete de la Presidencia del Gobierno subrayan, en contestación a la carta remitida el pasado 25 de junio por el Comité de Huelga de los médicos, que “atendiendo a su solicitud, y de conformidad con las normas que rigen la actuación del Gobierno, el Ministerio de Sanidad, dentro de su ámbito de competencias, es el interlocutor competente para canalizar el diálogo y valorar las distintas propuestas que puedan formularse dentro de los cauces institucionales y procedimentales establecidos”.
Los sindicatos que sostienen la huelga “lamentan profundamente” la contestación enviada desde Presidencia a la petición de mediación dirigida a Sánchez, a quien reprochan haberse puesto de “perfil” y “cerrar la puerta a cualquier posibilidad de reconducir la situación actual a través del diálogo”.
El Comité de Huelga, integrado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O'MEGA), reiteraba en su escrito “en su voluntad de diálogo y le pedía la implicación en el conflicto de todos los demás ministerios afectados por sus demandas”.
La respuesta de Moncloa, firmada por el director de Gabinete y no por el propio presidente, detalla que el Anteproyecto de Estatuto Marco ya fue pactado “con las organizaciones sindicales en el ámbito de Negociación (SATSE, CCOO, UGT y CSIF)” y recibió el visto bueno del Consejo de Ministros, de modo que en esta fase solo cabe que, en el trámite de audiencia, “perspectivas y sensibilidades adicionales a las canalizadas a través de los órganos de representación sean incorporadas al proceso”.
En la misiva, la Presidencia agradece al Comité su comunicación, así como su “disposición al diálogo” y su “compromiso con la defensa de un sistema sanitario público de calidad”, y expresa igualmente su intención de seguir impulsando “un diálogo constructivo” que permita “seguir avanzando con el debido respeto a los procedimientos y a los distintos actores implicados”.
Críticas del Comité de Huelga a la postura de Moncloa
Bajo el epígrafe “NI UN ÁPICE DE PREOCUPACIÓN”, el Comité de Huelga reprocha que el jefe del Ejecutivo “parezca convencido de que los médicos no merecen mayor implicación ni tan siquiera para firmar él mismo una carta tipo con la que cree zanjar el conflicto médico más grave y largo de la historia de la democracia”.
Según denuncian las organizaciones convocantes, “no se aprecia en el texto un ápice de preocupación por el impacto en la asistencia sanitaria a consecuencia de la huelga, ni objeción alguna al hecho de que en la negociación del Estatuto Marco no estuvieran los sindicatos Médicos, ni mención al rechazo unánime de la profesión al documento. Sólo aparece una descripción fría y desvirtuada de los hechos y una defensa retórica de los procedimientos y de los órganos de representación”.
En opinión de los integrantes del Comité, “este Gobierno no parece interesado en poner fin una huelga que ha provocado él mismo y mantiene su cerrazón de llegar incluso a ignorar que ni siquiera los sindicatos que firmaron el Anteproyecto de Estatuto Marco lo apoyan actualmente y que la posibilidad de que la norma salga adelante en lo que queda de legislatura es remota”.
Los sindicatos concluyen que “demuestra así, por tanto, que no va a asumir su fracaso y que no le importa el impacto de este conflicto en esa sanidad pública que tanto dice defender”.